Los símbolos del paganismo nórdico están de moda y mucha gente busca información sobre ellos antes de tatuárselos, por ejemplo. Aquí les dejamos algunos de los más conocidos. No obstante, advertimos, como siempre, que estos símbolos están sujetos a la interpretación, la espiritualidad y los intereses de la comunidad pagana moderna, en constante evolución. A ello se le suman las teorías que han elaborado los científicos y pseudocientíficos sobre ellos. Todo esto no tiene por qué coincidir siempre con los significados históricos originales que pudieron tener alguna vez.
El Valknut

El Valknut, cuya traducción del nórdico antiguo sería “nudo del guerrero” (valr, ‘guerrero difunto’ y knut, ‘nudo’), también ha sido llamado Nudo de Odín, Nudo de la Muerte, Corazón de los Caídos o Corazón de Hrungnir. Todos estos nombres son de invención moderna pues no se sabe cuál era el término para referirse a él en la antigüedad.
El símbolo aparece representado en varios objetos arqueológicos encontrados junto al barco funerario de Oseberg (Noruega), también se encuentra en el famoso anillo del río Nene (Reino Unido) y en varias piedras o estelas rúnicas, en particular las de Stora Hammars y Tängelgårda (Suecia).
Su significado original es incierto, pero parece indiscutible que está relacionado con Odín y su culto, pues suele aparecer cerca de él y de su caballo Sleipnir en escenas votivas, es decir, de ofrenda. También parece probable que estuviera relacionado con la caída en batalla, para invocar u homenajear una muerte gloriosa y digna. La investigadora inglesa Hilda Ellis Davidson especula sobre la relación del Valknut con los vínculos mentales que supuestamente establecía el dios Odín para “atar y desatar” emociones en los seres humanos. Según los relatos mitológicos, Odín podía infundir la locura y la debilidad en los guerreros, haciéndolos indefensos; así como podía aflojar las tensiones del miedo, inspirarlos y enfurecerlos sin límites durante la batalla.
El título de “corazón de Hrugnir” que se le ha dado, se debe a que en el Skáldskaparmál de la Edda prosaica aparece la siguiente descripción del corazón del gigante Hrungnir: “Hrungnir tiene un corazón famoso, de dura piedra y terminado en tres cuernos, como se hizo a su imagen la letra rúnica que se llama Hrungnishjarta.”
El Valknut también ha sido comparado con el trisquel y con el óðrœrir (símbolo de los tres cuernos).
En algunos sitios de internet se puede leer que los tres triángulos entrelazados que lo conforman representan las relaciones entre los nueve mundos que se encontraban en el Árbol Universal. Las tres esquinas de un triángulo representarían a Asgard, Vanaheim y Jötunheim, las de otro a Alfheim, Svartálfheim y Midgard y las del último a Muspelheim, Niflheim y Helheim.
Existen dos formas de dibujar el Valknut: unicursal, es decir, con un solo trazo o línea continua; y tricursal, es decir, como tres triángulos independientes entrelazados a modo de nudo borromeo.
Actualmente el Valknut juega un papel fundamental dentro del movimiento neopagano etenista (germánico), pero además es utilizado como logotipo por empresas productoras y comercializadoras, equipos de futbol, fraternidades universitarias, bandas de rock y grupos de nacionalistas blancos; sin embargo, no se encuentra dentro de la lista del gobierno alemán de símbolos nazis prohibidos.
Dentro de las denominaciones etenas, el Valknut es mayormente utilizado por odinistas.
El Mjollnir


Mjolnir es sin duda el gran sobreviviente de los símbolos vikingos. No despareció nunca, escondido a veces en la forma de la cruz cristiana. Su empleo como amuleto está perfectamente atestiguado por la arqueología, que ha encontrado muchas réplicas en miniatura en lugares de enterramiento, acompañadas de un lazo o cordón que facilitaba su uso.
Mjolnir, que significa “demoledor”, era el mítico martillo de Thor, un dios con muchas facetas. Como dios de los campesinos y de la agricultura, su martillo es la herramienta de trabajo; como dios de la guerra, su martillo es el arma destructora de enemigos y restauradora de la paz. En cualquier caso, es uno de los símbolos con el significado más seguro y completo de la cultura nórdica. Representa fuerza y protección, la virilidad masculina y la fertilidad femenina. Se cree que era costumbre nupcial colocar un martillo ceremonial en el regazo de la novia.
Se creía que el trueno era el ruido del martillo de Thor y el rayo su potencia destructiva. El martillo se puede comparar con el mazo y el hacha de otras deidades con los mismos poderes y atributos. Grabar una T en la puerta es una costumbre que sobrevivió en algunos lugares de Europa como símbolo de protección, especialmente contra rayos y tormentas.
La costumbre de grabar la forma del martillo acompañada por inscripciones que piden la protección o la santificación de una tumba u otro lugar por el dios Thor, es probablemente una imitación tardía de las prácticas cristianas.
Dentro de las denominaciones etenas, Mjolnir es mayormente utilizado por los ásatrúar.
El Óðrœrir o Cuerno Triple

Óðrœrir (del nórdico antiguo: “el que mueve la inspiración“) tampoco es el nombre con el que se conocía este símbolo en la antigüedad, aquel se desconoce y este se le ha dado por interpretaciones recientes.
Aparece decorando la piedra rúnica de Snoldelev (Dinamarca), del siglo IX d. C. Junto con el símbolo, que representa tres cuernos entrelazados como un nudo borromeo, aparecen una cruz gamada y la inscripción: “Piedra de Gunnvaldr, hijo de Hróaldr, recitador de Salhaugar.” El Odroerir se ha comparado con el valknut, el trisquel y la triquetra, un símbolo con triple simetría rotacional, es decir, que tiene el mismo aspecto después de un cierto grado de rotación.
Se ha interpretado como la representación de los tres recipientes (dos copas y una marmita) en los que los enanos Fjalar y Galar guardaron la sangre de Kvasir después de asesinarlo a traición. Kvasir había sido creado por los aesir y los vanir durante un pacto de paz y era el hombre más sabio y el escaldo (poeta) más virtuoso de los nueve mundos, por lo que su sangre, mezclada con miel, se convirtió en el hidromiel de la poesía, un brebaje excelente que convertía al que lo bebiera en un gran poeta o en un hombre de ciencias. Los tres recipientes pasaron a manos del gigante Suttung, que los puso al cuidado de su hija Gunlod. Odín, dispuesto a conseguir el sagrado licor, engañó a la giganta para obtener un sorbo de cada vasija después de su respectiva noche de sexo, pero cada sorbo del dios vació uno de los recipientes y cuando tuvo todo el líquido en su boca, se convirtió en un águila y salió huyendo. Suttung lo persiguió también convertido en águila, pero cuando los dioses lo vieron acercarse sacaron otros recipientes en los que Odín tuvo tiempo de depositar el hidromiel. La pequeña parte que inevitablemente se derramó fuera, es la responsable de que existan poetas malos y mediocres.
La Máscara de Odín

El símbolo de la Máscara de Odín está basado en varias inscripciones en piedra, de máscaras cuyo significado se desconoce. Sobre todo está inspirado en la llamada Piedra rúnica de la máscara, catalogada en Rundata como DR 66, una pieza de granito de la Era vikinga, posiblemente del siglo XI, descubierta en Aarhus, Dinamarca. La inscripción rúnica describe una batalla entre reyes y honra la memoria de un hombre llamado Fúl en nombre de sus cuatro socios (de una relación comercial).
Aunque el nombre Grimnir de Odín significa “enmascarado”, nada lo relaciona con estas piedras. En internet se ha extendido el rumor de que Odín usaba una máscara en batalla y que era tan terrible que los enemigos huían sin luchar, sin embargo, nadie ha citado la fuente de dicha información y yo no he podido localizarla. Se supone que el símbolo sirve para proteger y espantar a los malos espíritus.
Gullinbursti y Sleipnir


Gullinbursti es el jabalí mitológico que forjaron los enanos Sindri y Brokkr (mismos que hicieron el martillo de Thor) y que fue entregado a Frey, dios del sol, la vegetación, la lluvia y la fertilidad. Se dice que Gullinbursti podía correr por tierra, aire y mar más rápido que cualquier caballo, y que por muy larga que fuese la noche, por más oscuros que fuesen los otros mundos, siempre habría claridad donde estuviera el animal, de tan brillantes que eran sus cerdas.
Al igual que su dueño, e incluso fuera de Escandinavia, el jabalí es un símbolo solar, una alegoría del sol naciente, de la llegada de la primavera, de la juventud, la renovación, la fertilidad y la prosperidad.
Dentro de las denominaciones etenas, Gullinbursti es mayormente utilizado en vanatrú, la corriente que se centra en los dioses vanes, más pacíficos y relacionados con la naturaleza que los aesir.
Muchos otros animales y sus representaciones pueden considerarse símbolos. La iconografía del caballo de Odín, por ejemplo, es abundante en las piedras rúnicas y para muchos es un símbolo de guía y buen viaje.
Irminsul e Yggdrasil


Irminsul. La columna de Irmín, el pilar sagrado, era objeto de culto para los sajones. Irmín era su dios principal, que a veces era llamado Yggr, uno de los nombres de Odín, relacionado a su vez con Yggdrasil, el árbol universal que equilibra los nueve mundos. Irmínsul, entonces, parece ser el Yggdrasil germano.
De este modo, Irminsul representa el equilibrio de los mundos a través de los cuales cabalga el dios.
Irminsul debió adorarse en la forma de una columna o árbol sagrado, posiblemente un roble, que los reyes cristianos como Carlomagno, derribaron o talaron para imponer su religión.
Otro concepto que se ha generalizado entre los neopaganos es la asociación de Irminsul con el dios Tyr. Tal teoría proviene de identificar a Tyr como el Supremo dios indo-europeo y por la similitud que existe entre la runa Tyr o Teiwaz con la supuesta imagen de “Irminsul” encontrada en Externsteine (Alemania). Éstas ideas sólo son sustentadas por neopaganos extravagantes con un deficiente estudio al respecto.
Dentro de las denominaciones etenas, Irminsul es mayormente utilizado por el Teodismo anglosajón.
La Cruz Solar y la Esvástica


La Cruz Solar o Cruz de Wotan es, básicamente, un símbolo solar relacionado también con el “árbol de la vida”. Las ruedas o cruces solares están presentes en sitios arqueológicos de toda Europa y provienen de la Edad del bronce.
Además de representar la rueda como innovación tecnológica que en aquel entonces tenía cuatro ejes, se supone que simboliza al sol y a la rueda del año, el ciclo de las cuatro estaciones, los solsticios y equinoccios.
Dentro del etenismo o neopaganismo germano también representa a Odín sacrificado en las ramas de Yggdrasil para conseguir el secreto de las runas; aunque esta imagen es sospechosamente semejante a la de Cristo crucificado.
La Esvástica tiene una estrecha relación con la cruz de Wotan, incluso pueden aparecer combinadas. Hay esvásticas grabadas en piedras rúnicas y en muchos otros objetos arquelógicos. Como en otras culturas, aquí también es un símbolo solar, de energía, equilibrio y renovación. Su relación con Thor y con la llamada “esvástica islandesa” es tardía y parece tener su origen en el símbolo de dos martillos cruzados que utilizaban los samis para representar a su dios Horagalles (“el abuelo trueno”) en el tambor chamánico. Durante los siglos XIX y XX la esvástica fue reinterpretada como un símbolo de fuerza e iluminación, e incluida en muchas obras de arte que representan a Thor, su carro y su martillo.
El Sol Negro

El Sol Negro es, sin duda, el más oscuro y polémico de los símbolos del neopaganismo germano.
Sin evidencias arqueológicas de NINGÚN TIPO que confirmen su existencia en el mundo antiguo, este símbolo es, a todas luces, UNA INVENCIÓN DEL NAZISMO.
Semejante a otras ruedas que sí existían en el mundo antiguo como representaciones solares, el diseño usado por las SS alemanas está compuesto por dos círculos concéntricos. El círculo interior posee la forma de un sol del que parten doce rayos (que pueden representar el movimiento de traslación del sol o las lunas estacionales de la tradicional rueda del año pagano). Los doce rayos alcanzan el círculo exterior, donde sus ángulos se tuercen formando, a la vez, dos símbolos de importancia clave en el misticismo nazi: la swastica y las runas Sig o Sigel, la runa de la victoria desvirtuada a partir del futhark Armanen, cuya representación doble también conforma el emblema de las SS.
El mito del Sol Negro ya existía en la mentalidad völkisch del cambio de siglo, importado de la teosofía de Madame Blavatsky, pero fue enriquecido por la mitología personal o más bien los desvaríos del austriaco Karl Maria Wiligut, conocido como “el Rasputín de Himmler”. El ocultismo nazi corrompió el concepto que, según Blavatsky, era una creencia ancestral originada en Egipto sobre dos “soles” místicos y espirituales; uno de ellos era de oro puro y todas las razas tenían acceso a él y les otorgaba crecimiento y prosperidad. El otro sol, el Sol Negro, era una fuente de conocimientos e iluminación velada para la que no estaban preparadas todas las razas, pero a la que se debía aspirar con vistas al fin de los tiempos.
Se ha interpretado que el Santur del versículo 27 de Halgarita Sprüche, una colección de mantras ininteligibles escritos por Wiligut para despertar la memoria ancestral, se refiere al famoso Sol Negro. Según sus seguidores, Santur habría sido un segundo sol que brilló 230 000 años atrás sobre los Hiperbóreos en el Polo Norte y promovió su desarrollo espiritual; todavía orbita cerca de nuestro planeta como una estrella extinta, invisible, pero emitiendo una poderosa inteligencia.
Los ariosofistas torcieron estas y otras ideas de la mitología y el misticismo anterior para sustentar sus creencias en una raza superior, conocimientos arcanos, energía Vril y demás delirios.
En realidad no hay testimonios o documentos que vinculen el mito del Sol Negro con el diseño que aparece en el mosaico del piso, en la “sala de los tenientes generales” del castillo de Wewelsburg; pero el dibujo, que en realidad es verde, sin duda alimentó la leyenda y dio origen a la versión más difundida del símbolo. Wewelsburg fue construido en el siglo XVII y reformado por las SS para convertirse en “centro del mundo”, lugar de culto al que solo tenían acceso los iniciados y corazón de la nueva religión racial que sustituiría al cristianismo.
El símbolo nunca fue utilizado públicamente, sino que estaba reservado para el conocimiento y las ceremonias más exclusivas. Es a partir de los años 90 que algunos autores de derechas comenzaron a escribir sobre él llamándolo Sol Negro. Hoy en día sigue teniendo profundos significados mayormente para personas con alguna inclinación extremista y racista.
El Sol Negro es un símbolo prohibido en Alemania, pues se considera representativo del resurgimiento del fascismo y del Cuarto Reich.
El Wolfsangel

El Wolfsangel es un símbolo heráldico alemán basado en una trampa para lobos (un extremo se trababa entre las ramas de un árbol y en el otro, con forma de anzuelo doble, se ensartaba la carnada). Se creía que tenía poderes mágicos y se convirtió en un símbolo de libertad usado durante las revueltas de los campesinos contra los príncipes alemanes entre los siglos XV y XVI. Durante mucho tiempo se utilizó para delimitar terrenos y en el servicio forestal. Antes de la Segunda Guerra Mundial volvió a ser popular en Alemania gracias a la novela El Lobo de la Guerra, de Hermann Löns (1910), ambientada en la Guerra de los Treinta Años (librada en la Europa Central, principalmente el Sacro Imperio Romano Germánico, entre los años 1618 y 1648). En la Alemania nazi fue utilizado como emblema por varias agrupaciones militares, por lo que a día de hoy la exhibición pública del símbolo está prohibida. El 9 de agosto de 2018, Alemania levantó la prohibición del uso de esvásticas y otros símbolos nazis en los videojuegos con el pretexto de que sirven para analizar críticamente aspectos de la historia pasada y presente. En Estados Unidos el símbolo es utilizado por la organización terrorista antisemita, neonazi y supremacista blanca Aryan Nations, fundada en la década de 1970.
El estandarte del cuervo

El estandarte del cuervo (Hrafnsmerki en nórdico antiguo) fue una bandera de naturaleza totémica, utilizada por varios jefes vikingos y otros regentes escandinavos entre los siglos IX y XI. Sin duda era un símbolo de Odín y/o de las valquirias que amedrentaba a sus enemigos. Odín estaba estrechamente relacionado con los cuervos porque según los mitos recibía a los guerreros caídos en el Valhalla, y, a su vez, los cuervos estaban relacionados con la muerte y la guerra debido a su predilección por la carroña. Por consiguiente, es probable que fueran considerados como manifestaciones de las valquirias, cuya función era escoger a los guerreros muertos para llevarlos junto a Odín.
La primera mención de una fuerza vikinga portando el estandarte del cuervo aparece en la Crónica anglosajona, en la entrada para el 878: “Y en el invierno de ese mismo año el hermano de Ingwar y Healfden desembarcó en Wessex, en Devonshire, con tres y veinte naves, y allí fue muerto y ochocientos hombres con él y cuarenta de su ejército. También fue tomada la bandera de guerra, la que ellos llamaban EL CUERVO.”
Al parecer, la bandera siempre tuvo un fuerte carácter mágico, incluso algunos relacionan su magia con el seidr femenino, basándose, tal vez, en los textos ingleses como La Vida de Alfredo el Grande, donde se cuenta: “…y allí ganaron un botín muy grande, y entre otras cosas el estandarte llamado Cuervo; porque dicen que las tres hermanas de Hingwar y Hubba, hijas de Lodobroch, tejieron esa bandera y la prepararon en un día. Dicen, además, que en cada batalla, dondequiera que la bandera fuera antes que ellos, si lograban la victoria, un cuervo vivo aparecía volando en medio de la bandera; pero si estaban condenados a ser derrotados, colgaría inmóvil, y esto a menudo se demostró que era así…” En otras sagas y poemas el estandarte también es confeccionado por una völva (Saga Orkneyinga) o por doce mujeres misteriosas (poema escáldico Darraðarljóð).
Símbolos modernos inspirados en conceptos antiguos



Mucho más recientemente han cobrado importancia otros símbolos, algunos inspirados en las runas, otros un poco más caprichosos. La famosa Cruz Troll o Trollkors es una pieza de hierro doblada que se usa como amuleto para protegerse de la magia malévola. Aunque comúnmente se considera parte del folclore sueco, fue creada por primera vez, como una pieza de joyería, por el herrero Kari Erlands, del oeste de Dalarna, en algún momento a fines de la década de 1990. Se afirmó que era una copia de una runa protectora encontrada en la granja de sus padres, pero esto no ha sido verificado. Sin embargo, tiene cierto parecido con la runa othala del futhark antiguo.
El símbolo moderno de Gungnir o la Lanza de Odín está formado por las runas Gebo e Ingwaz y debe otorgar fuerza. También puede estar basado en la runa Gar (ᚸ), que significa “lanza” y fue agregada tardíamente al alfabeto rúnico anglosajón. Aunque la lanza es un elemento bastante significativo en la mitología, no hay pruebas de que fuera utilizada históricamente como símbolo mágico o religioso.
Otro tanto ocurre con la red de Wyrd o el Tapiz del Destino, un símbolo completamente moderno formado por la unión de todas las letras del alfabeto rúnico, por lo que se interpreta que contiene el conocimiento del pasado, presente y futuro, como el tapiz que tejían las Nornas. Algunos pretenden ver el diseño reflejado en la placa de un viejo escudo encontrado en Sutton Hoo, pero lo cierto es que todo es muy especulativo.
Símbolos modernos de origen dudoso


Otros símbolos modernos, como dije, son mucho más caprichosos y no tienen ninguna base histórica. El famoso Nudo Escudo es un nudo celta o nórdico como otro cualquiera en el que algunos quieren ver la imagen de un escudo vikingo y un símbolo de protección. La llamada Runa del Amor, por otro lado, tiene un origen desconocido que ni siquiera las páginas que lo venden como tatuaje o como joyería saben explicar. Algunos aseguran que procede de los grimorios islandeses y otros del alfabeto astrológico, pero yo no la he encontrado en ninguno de los dos lugares.
Junto con estos símbolos identificativos del neopaganismo nórdico, se comienzan a extender en nuestro país otros provenientes de la tradición mágica islandesa. En la Islandia posmedieval se hicieron populares ciertos amuletos escritos y grimorios con una amalgama de conocimientos interpretados como hechizos. El ejemplo más representativo es el famoso Galdrabók del siglo XVII. Aunque queramos creer que contienen símbolos vikingos, la verdad es que no hay ninguna garantía de ello. Lo más probable es que la mayoría se haya originado en la magia greco-egipcia y judía.