Aunque no se mencionan aquí, este fragmento pertenece al cuento Culhwch y Olwen de la tradición galesa. Sobrevive en dos manuscritos: una versión completa en el Libro Rojo de Hergest, c. 1400 , y una versión fragmentada en el Libro Blanco de Rhydderch, c. 1325. Es el más largo de los cuentos galeses en prosa, y es más conocido por su inclusión en El Mabinogion, la colección de relatos medievales traducidos por primera vez al inglés moderno por la aristócrata británica Lady Charlotte Guest (1812 – 1895).
El término mabinogion sigue siendo objeto de debate, pero una de las teorías lo interpreta como “todo lo que tiene que ver con Mabon/Maponos”, es decir, con el antiguo dios celta cuyo nombre significa simplemente “hijo”. Esta teoría se basa en que las cuatro historias principales (y más mitológicas) de la colección, conocidas como “las cuatro ramas de Mabinogi” constituyen etapas de la vida de Pryderi, un héroe identificado con Mabon/Maponos. Sin embargo, aunque es cierto que Pryderi aparece en las cuatro, en algunas es un personaje secundario que apenas interviene. Las cuatro ramas son:
- Pwyll, Príncipe de Dyfed
- Branwen, hija de Llŷr
- Manawyddan, hijo de Llŷr
- Math, hijo de Mathonwy
En cualquier caso, el cuento Culhwch y Olwen no forma parte de las cuatro ramas sino con otro grupo de relatos vinculados con el rey Arturo. Tal vez por eso aparece Mabon hijo Modrón en su forma original y no disfrazado de Pryderi (si es que era cierta aquella teoría que los relacionaba).
Culhwch y Olwen ha llamado especialmente la atención de los investigadores porque constituye uno de los relatos más primitivos donde aparece la figura del mítico rey Arturo. Culhwch, pariente de Arturo, le pide que lo ayude a conquistar la mano de Olwen, hija de Yspadadden Penkawr, un rey gigantesco y desagradable que necesita horquillas para mantener levantados sus párpados. Yspadadden acepta entregar a Olwen solo después de que Culhwch realice ciertas pruebas, y para ello cuenta con la asistencia de Arturo y sus famosos caballeros. Entre las pruebas está encontrar a Mabon hijo de Modron (“el hijo divino de la madre divina”), que le fue arrebatado cuando solo tenía tres noches de nacido y cuyo paradero es un misterio. Algunos consideran que el rescate de Mabon es semejante al de Perséfone del inframundo.

Ilustración de Ernest Wallcousins, 1910
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La búsqueda de Mabon
Fragmento del cuento galés Kulhwch y Olwen que se encuentra en el Mabinogion
Tomado de Victoria Cirlot, 1982
Los hombres de Arturo le dijeron entonces:
-Señor, vuelve a casa; no puedes ir a la cabeza de tu ejército buscando cosas tan insignificantes como ésta.
-Gwrhyr Gwalstawt Ieithoedd (Intérprete de Lenguas) -dijo Arturo-, a ti corresponde esta misión: conoces todas las lenguas, sabes incluso conversar con ciertos pájaros y ciertos animales. Eidoel, a ti te corresponde ir con mis hombres en busca de tu primo hermano. Kei y Bedwyr, siempre he confiado en que todo lo que vosotros busquéis será conseguido. Marchad, pues, por mi a esta búsqueda.
Marcharon hasta que encontraron al Mirlo de Cilgwri. Gwrhyr le preguntó:
-En nombre de Dios, ¿sabes algo de Mabon, hijo de Modron, que fue arrebatado a su madre la tercera noche de su nacimiento?
El mirlo respondió
-Cuando vine aquí por vez primera había un yunque de herrero y entonces era un pájaro joven. Desde entonces no ha habido allí otro trabajo que el que hiciera mi pico cada tarde. Ahora no queda de él más de lo que hay en una nuez; que Dios me castigue si alguna vez he oído hablar del hombre por el que me preguntáis. No obstante, haré lo que es justo y propio hacer por los mensajeros de Arturo. Existe una raza de animales que Dios creó antes que a mí: os guiaré hasta ellos.
Fueron hasta él lugar donde se encontraba el Ciervo de Redynvre.
-Ciervo de Redynvre, hemos venido hasta ti, mensajeros de Arturo, porque no conocemos animal más viejo que tú. Dinos, ¿sabes algo respecto a Mabon, hijo de Modron, que fue arrebatado a su madre la tercera noche de su nacimiento?
El ciervo dijo:
-Cuando vine aquí por primera vez sólo tenía dos púas a ambos lados de mi cabeza y aquí no había más árbol que un joven roble que creció hasta convertirse en un roble de cien ramas; el roble cayó y ahora no queda nada de él, salvo una cepa roja y podrida. Desde aquel día hasta ahora he estado aquí. Nada he oído acerca del hombre por quien preguntáis. No obstante, puesto que sois mensajeros de Arturo, seré vuestro guía hasta el lugar donde se encuentra un animal que Dios creó antes que a mí.
Llegaron al lugar donde estaba el Búho de Kwm Kawlwyt.
-Búho de Kwm Kawlwyt, aquí están los mensajeros de Arturo: ¿sabes algo de Mabon, hijo de Modron, que fue arrebatado a su madre la tercera noche de su nacimiento?
-Si lo supiera os lo diría. Cuando vine aquí por vez primera, el gran valle que veis estaba cubierto de bosque y vino una raza de hombres que lo devastó. Creció un segundo bosque y éste es el tercero, y en lo que a mí respecta, mis alas son simples muñones. Desde aquel día hasta ahora, jamás había oído hablar del hombre por el que me preguntáis. Sin embargo, quiero ser guía de los mensajeros de Arturo, hasta que lleguemos al lugar donde está el animal más viejo de este mundo y que ha volado sobre los lugares más lejanos, el Aguila de Gwernabwy.
Gwrhyr dijo:
-Aguila de Gwernabwy, nosotros, los mensajeros de Arturo, hemos venido hasta aquí para preguntarte si sabes algo respecto a Mabon, hijo de Modron, que fue arrebatado a su madre la tercera noche de su nacimiento.
El águila dijo:
-Hace mucho tiempo que llegué aquí y cuando llegué por vez primera había una roca desde cuya cima picoteaba los astros cada noche; ahora sólo tiene un palmo de altura. Estoy aquí desde entonces y, sin embargo, nada he oído del hombre por el que me preguntáis. No obstante, una vez fui a buscar alimentos a Llynn Llyw y cuando llegué allí clavé mis garras en un salmón pensando que con él tendría comida por mucho tiempo; pero me arrastró a las profundidades y sólo con grandes esfuerzos pude desembarazarme de él. Mis parientes y yo nos reunimos para intentar despedazarlo, pero envió mensajeros para hacer la paz conmigo y vino en persona para entregarme cincuenta arpones de carne de su espalda. Si él no sabe nada de lo que buscáis, no conozco a nadie que pueda saberlo. En todo caso os guiaré hasta el lugar donde se encuentra.
Cuando hubieron llegado al lugar donde estaba, el águila dijo:
-Salmón de Llynn Llyw, he venido hasta aquí con los mensajeros de Arturo para preguntarte si sabes algo respecto a Mabon, hijo de Modron, que fue arrebatado del lado de su madre la tercera noche de su nacimiento.
-Os voy a decir todo lo que sé. Cada marea remonto el río hasta los muros de Kaer Loyw y fue allí donde me ocurrió la mayor calamidad de mi vida. Montad dos de vosotros sobre mis hombros y nos dirigiremos allí para que me creáis.

Ilustración de Margaret Jones
Kei y Gwrhyr Gwalstawt Ieithoedd (Intérprete de Lenguas) montaron sobre los hombros del salmón y cuando llegaron junto a la muralla del prisionero, pudieron oír quejas y lamentaciones desde el otro lado de la muralla.
-¿Quién se lamenta en esta casa de piedra? -dijo Gwrhyr.
-El que está aquí tiene motivos para lamentarse. Mabon, hijo de Modron, está en la prisión. Nadie ha sido tan cruelmente encerrado en una prisión como yo, ni siquiera Lludd Llaw Ereint (Mano de Plata), ni Greit, hijo de Eri.
-¿Tienes esperanzas de lograr la libertad a cambio de oro, plata o las riquezas de este mundo, o la conseguirá por combate y batalla?
-Si la consigo, tendrá que ser por combate.
Se marcharon y retornaron junto a Arturo. Le contaron dónde estaba prisionero Mabon, hijo de Modron. Arturo convocó a los guerreros de aquella isla y se dirigió a Kaer Loyw, donde Mabon estaban prisionero. Kei y Bedwyr montaron sobre los hombros del salmón y, mientras los soldados de Arturo atacaban el castillo, Kei abrió una brecha en las paredes de la prisión y sacó al prisionero sobre su espalda. Los hombres continuaron combatiendo y Arturo regresó con Mabon liberado.