La glíma es el deporte nacional de Islandia, un tipo de lucha libre tradicional que se practica en el país desde los primeros tiempos de la colonización. Probablemente surgió de una mezcla de elementos escandinavos y celtas.
Þorsteinn Einarsson, inspector de deportes y juegos tradicionales de Islandia entre 1941 y 1981, fue el autor de Glima, la lucha islandesa, un documento entregado por el Comité Olímpico de Islandia al Comité Olímpico Internacional en los años 80 del siglo pasado. Según Einarsson, en Islandia la lucha libre se desarrolló para cumplir un triple propósito. Primero en la guerra; cuando un guerrero perdía su arma en combate podía recurrir a sus dotes de lucha, ya fuera para el ataque o la defensa. En segundo lugar, en la vida cotidiana; se utilizaba para restaurar el calor y la circulación del cuerpo después de un largo tiempo en el frío, sobre todo durante las jornadas de pesca o pastoreo de ovejas en lugares remotos. En tercer lugar, por placer, por disfrutar del juego y la competencia.
En las fuentes escritas
En la Edda Menor, escrita en prosa por Snorri Sturluson en el siglo XIII, se describe el combate de lucha libre entre el dios nórdico Þor y Elli (personificación de la Vejez). Aunque no se menciona la palabra glíma, sí se habla de maniobras, apretones y caer sobre una rodilla.

«Luego entró en la sala una ancianita, y Utgardaloki le dijo que luchara con Asa-Tor. Aquella lucha se cuenta pronto. Mientras más fuerte la agarraba Tor, más firme se tenía ella. Empezó después la vieja a buscarse mañas, y los pies de Tor comenzaron a flaquear, y eran terribles los apretones, y no pasó mucho tiempo antes de que Tor cayera sobre una rodilla.»
Además, hay relatos sobre lucha libre o fang en varias sagas islandesas, entre ellas la Saga de Gunnlaugs ormstungu, la Saga de Grettir y la Saga de Víga-Glúms. La palabra glímur, en plural ‒aunque no se especifica a qué deportes se refiere‒ aparece por primera vez en la Saga de Egil Skallagrímson, escrita aproximadamente entre 1220 y 1240. Antes de la Saga de Egil, en las fuentes escritas la lucha libre se mencionaba con el nombre de fang o fangbrögð. Fang es un modismo islandés que significa “atrapar” en el sentido de obtener el control o la posesión de algo; por ejemplo, al capturar un pez. Fang es también la palabra islandesa que designa el área del cuerpo comprendida entre los brazos. Un hombre que está en el fang de otro, es sostenido entre sus brazos.
Según las sagas, algunos combates de lucha libre eran verdaderos duelos a muerte. La Saga Kjalnesinga (o “Historia de los Habitantes de Kjalarnes”) describe un combate que ocurrió en Noruega, en presencia del rey. En un extremo del campo había una fanghella, una piedra de la lucha o piedra de la matanza, a donde cada contrincante intentaría llevar al otro para romperle la espalda a la altura de la cintura.
El plural glímur, así como el sustantivo glíma y el verbo að glíma, aparecen en la Saga de Finnboga, también del siglo XIII, que describe claramente el estilo de lucha conocido como brókartök. Se cree que el nombre glíma le fue dado por el clero en el siglo XI para contrarrestar las prácticas paganas. En esa época ya existían las famosas escuelas episcopales (Hólar y Skálholt), donde los alumnos practicaban la lucha libre. Probablemente, lo que al principio era visto como una costumbre bárbara, se transformó poco a poco en un juego alegre, inocente y hasta elegante; de ahí que fuera rebautizado como glíma, que se deriva de glý, es decir, “alegría”, para significar, “juego de la alegría”. Según otra versión que me parece menos probable, el término estaría relacionado con el inglés glimmer, comparando la rapidez de los movimientos de glíma con un breve centelleo luminoso.
Se suele dar por hecho que en Islandia existieron varios estilos o géneros de lucha libre. Todos pertenecían a la categoría de fang, pero las formas destinadas a la recreación o la competencia fueron redefinidas como leikfang en un párrafo del Jónsbók, un libro de leyes adoptado en 1281 por el Alþing (Parlamento islandés). La etimología de leikfang es leikur (“juego”) + fang (“lucha libre”). El erudito Skúli Þórđarson Thorlacius (1741-1815) en su obra Borealium Veterum matrimonio o “Las viejas costumbres escandinavas del matrimonio” (1784) menciona los estilos de lucha conocidos como lausatök (agarre libre) y glíma. En este caso glíma debe referirse al estilo llamado brókartök (agarre de pantalón), que es el único que sobrevivió de forma natural hasta nuestros días. Además, habrían existido otros estilos conocidos como hryggspenna (agarre de espalda) y axlatök (agarre de hombros).
Lausatök era una forma de lucha en la que se permitían todos los agarres. Se aplicaban trucos con los pies, las manos y todas las demás partes del cuerpo. Ganaba el competidor que permanecía de pie; si ambos caían, ganaba el que se incorporaba más rápido. Se supone que Lausatök era ampliamente practicado, en algunas áreas incluso más que glíma.
Basándose en sus propias interpretaciones de las sagas y en los escritos de Thorlacius, muchos reconstruccionistas y neopaganos han llegado a la conclusión de que lausatök es el verdadero estilo de lucha vikinga, el más antiguo y el más mortal. Se supone que en Islandia fue prohibido a principios del siglo XX, pero siguió siendo el más popular en otros países escandinavos, principalmente en Noruega.
Hryggspenna era un estilo que se basaba en la fuerza bruta, sin lanzamientos ni balanceos ni maniobras que permitieran desequilibrar al oponente. Cada luchador juntaba sus manos detrás de la espalda del otro e intentaba empujarlo y derribarlo.
Axlatök sería semejante al llamado Scottish Backhold o “Espalda escocesa”. Los luchadores se colocarían pecho contra pecho, mirando por encima del hombro y juntando sus manos en la parte superior de la espalda del contrario, sin que se permitieran otros agarres ni trucos con las manos.
Brókartök es un estilo que permite aplicar todos los trucos agarrándose mutuamente de los pantalones. Þorsteinn Einarsson menciona una pequeña estatua de madera, probablemente del siglo XI, que supuestamente se encuentra en un museo noruego y que muestra a dos hombres en una lucha con agarre de pantalón. La única diferencia con la glíma es que ambas figuras tienen el pie izquierdo ligeramente adelantado, cuando debería ser el pie derecho. Al parecer este tipo de combate fue común para toda el área escandinava, pero el único país que mantuvo la tradición de forma ininterrumpida fue Islandia.
La glíma moderna


En glíma los luchadores obtienen la victoria derribando a su oponente. La palabra bylta significa “tropiezo o caída”, pero en el contexto del deporte también significa “derrota” y ocurre cuando cualquiera de los luchadores toca el suelo con alguna parte del cuerpo por debajo del codo y por encima de la rodilla, o cuando se apoya con ambas manos detrás de la espalda. Actualmente está prohibido caer encima del oponente por considerarse poco masculino; si no queda otro remedio que caer, se debe procurar pasarle por encima, sin tocarlo. Si ambos caen al suelo, se llama bræðrabylta (“caída de hermanos”), no se otorgan puntos y el combate continúa.
Algunas de las características que distinguen la glíma de otras formas de lucha son:
- La postura siempre erguida de los contendientes.
- Stígandi, el movimiento circular en el sentido de las agujas del reloj. Se cree que stígandi se originó para aprovechar al máximo el limitado espacio interior de las casas, cuando las duras condiciones climáticas no dejaban otra opción que luchar bajo techo.
- Los agarres fijos en el glímubelti (“cinturón de glíma”) del oponente.
- Las técnicas distintivas que solo se aplican con pies, piernas o caderas.
- No se permiten otras técnicas manuales además de sacudir, balancear, levantar o desequilibrar, siempre con el agarre firme en el glímubelti.
- 6.No está permitido luchar en el suelo.

A comienzos del siglo XX la glíma se modernizó, transformándose de un pasatiempo tradicional a un deporte organizado. Se escribieron reglas, se introdujeron jueces y árbitros formales y se establecieron clubes de lucha, como el Ármann (1888) y el Grettir (1906). Entre 1905 y 1908 se introdujo el uso del glímubelti o cinturón de glíma, que reemplazó el tradicional agarre de pantalón. Inicialmente solo era una correa de cuero alrededor del muslo derecho del luchador, pero en la actualidad es una especie de arnés que rodea la cintura y ambos muslos. Cada luchador debe sujetar con la mano derecha la cadera izquierda y con la mano izquierda el muslo derecho del oponente.
En 1906 el club Grettir creó un cinturón de plata conocido como Grettisbelti o “cinturón de Grettir”, por el famoso personaje de la saga medieval. Ese mismo año se fundó el Campeonato islandés de Glíma, que otorgaba el Grettisbelti al ganador, además del título de Campeón Nacional. Las mujeres practicaron glíma de forma limitada en varias ocasiones, pero no fue hasta 1988 que pudieron competir formalmente. Los enfrentamientos mixtos están prohibidos por la Federación de Glíma de Islandia, pero ellas también pueden optar por un título de Campeonas y recibir el Freyjumen, un collar de oro que recuerda el que llevaba la diosa Freya en los relatos mitológicos.

Johannes Josefsson (1883-1968) fue un campeón de glíma famoso por participar en los Juegos Olímpicos de Londres 1908 y por recorrer el mundo retando a otros luchadores en sus propios estilos tradicionales, incluso ganó mucho dinero en shows circenses trabajando para el célebre empresario nortemaricano P. T. Barnum. También en 1908 Josefsson escribió un libro en inglés titulado Icelandic Wrestling, donde nos revela el estado de la práctica en esa época y, sobre todo, el enorme valor que se le daba al equilibrio como habilidad física, por encima de la fuerza bruta:
«El juego se lleva a cabo de la misma manera que hace ochocientos años. Todas las técnicas llevan el mismo nombre, y se han realizado muy pocos cambios en su conjunto desde el siglo XI. Se han añadido algunas maniobras nuevas y se han descartado dos o tres, debido a que requieren más fuerza bruta que habilidad gimnástica. Entre estos se encuentran el “Truco de la Gigante”, el “Truco del Toro” y el “Truco del Tramposo”. Otra cosa digna de mención en este estilo de lucha libre es que no hay secciones por peso como en la lucha grecorromana, el catch wrestling, etc. El hombre de peso ligero tiene la misma oportunidad de ganar que uno de constitución fuerte, el secreto está en mantener el equilibrio, no tanto en la fuerza ni en la constitución.»

En un gesto de respeto mutuo conocido como glímukveðja, los luchadores de glíma se dan la mano antes de agarrar el glímubelti. Una vez que han adoptado la postura ideal y hecho los agarres adecuados, el árbitro hace la señal y dice “¡Stígið!”, para indicar que la partida ha comenzado.
Entre las formas de organizar la competencia, una de las más populares es bændaglíma. Se supone que se remonta a la época de la Mancomunidad, cuando se organizaban grandes reuniones del þing. Los participantes se dividían formando dos bandos opuestos. Un miembro de cada grupo era nombrado bóndi (de ahí el nombre bændaglíma), que significa “granjero” o jefe de la granja/hacienda.
«En aquellos días se realizaba ocasionalmente un concurso llamado “Bændaglima”. Los luchadores se dividían en dos grupos opuestos. El hombre más débil de cada bando era enviado primero, y el que caía era considerado fuera de combate. Un segundo hombre tomaba su lugar, sucedido, si él caía, por un tercero y luego un cuarto, y así sucesivamente, hasta que caía el vencedor. Uno bien puede imaginar que estos encuentros fueron realmente calculados para estimular y animar a la generación más joven a realizar actos valerosos, para promover el amor y la camaradería entre hombres, uniendo a la nación como un todo.»
La investigación sobre glíma resulta complicada (además de por ser cubano y no hablar noruego o islandés) porque la mayoría de los estudios modernos han sido realizados por entusiastas de los vikingos y fanáticos de las artes marciales que no siempre son neutrales o rigurosos en sus aseveraciones. Uno de ellos es Lars Magnar Enoksen (1960), un escritor sueco tan polifacético como controvertido. Entre otras cosas, Enoksen es conocido como una autoridad en paganismo nórdico y glíma. En una entrevista publicada en 2019 por http://www.martialjournal.com, reveló que:
«…conocí la Glima en Islandia en 1989, cuando investigaba para escribir un artículo… Sin embargo, fue una afortunada coincidencia que dos grandes maestros, nacidos en 1901 y 1911, intentaran al mismo tiempo inspirar a los practicantes más jóvenes a aprender la Glima más antigua y auténtica (Lausa-tök, Combat Glima). Lamentablemente, habían recibido respuestas negativas de casi todos, así que cuando les pregunté sobre el antiguo estilo vikingo de Glima, se me acercaron e hicieron un trato conmigo. Acordaron enseñarme Lausa-tök (el estilo Glima de combate, que se prohibió en 1916 debido a sus duras técnicas de defensa personal), si prometía hacer todo lo posible para dominar todos los aspectos y luego transmitir el conocimiento a las futuras generaciones…»
El propio Enoksen reconoce que sus maestros (Þorsteinn Einarsson 1911–2001 y Þorsteinn Kristjansson 1901–1991) eran ancianos de 80 y 90 años y que sus métodos de enseñanza eran bastante limitados. Por lo que he podido ver y leer en internet, Enoksen hace énfasis en el Lausatök como estilo libre, donde tiene mucho espacio para crear e improvisar.

Glímugaldur
Jón Árnason (1819-1888) es el autor de Íslenzkar þjóðsögurog æfintýri (“Cuentos populares y leyendas islandesas”), la mayor compilación de folclore de Islandia. En el primer volumen de su obra dedica un espacio a los símbolos y hechizos de la brujería local, combinados con cuentos y anécdotas que ilustran su uso.
Árnason recoge varios galdrastafir –quizá los primeros en ser impresos–, pero no siempre los identifica con claridad. Un ejemplo muy conocido tiene que ver con la famosa glímugaldur, “magia de lucha libre”, que emplea las duelas Ginfaxi y Gapaldur. El autor identifica a Ginfaxi al lado del misterioso Angurgapi; y ambos vuelven a aparecer juntos en manuscritos posteriores catalogados como glimustafir, “símbolos de lucha”. Ahora bien, esa parece ser la verdadera función de Ginfaxi, pero no de Angurgapi. Según el Galdraskræða, escrito por Jochum Magnús Eggertsson (Skuggi) en 1940, Angurgapi debe inscribirse en la tapa de una olla o en el fondo de un barril; agrega que es uno de los pentagramas más poderosos que existen, pero no especifica su función ni ningún otro detalle. Además, en una nota a pie de página (Árnason, 1862) se aclara que Gapaldur “ahora se llama Gapandi”.

Según el Galdraskræða, escrito por JochumMagnús Eggertsson (Skuggi) en 1940, Angurgapi debe inscribirse en la tapa de una olla o en el fondo de un barril. Agrega que es uno de los pentagramas más poderosos que existen, pero no especifica su función ni ningún otro detalle.
Es necesario recordar que no pocas veces varios símbolos tienen el mismo nombre o, al contrario, un mismo símbolo tiene nombres diferentes en varios manuscritos. Este parece ser el caso de Ginfaxi y Gapaldur o Gapandi.


Lo que no parece variar nunca, al menos de forma considerable, es el modo en que se emplean. Así lo describe Árnason:
Se usan ambos para la magia de lucha y primero se realiza esta introducción:
Gapaldur bajo mi talón
Ginfaxi bajo mi dedo gordo,
Quédate conmigo, demonio
Que este es mi momento.
»Se dice que Gapaldur debe estar debajo del talón del pie derecho y Ginfaxi debajo del dedo del pie izquierdo. Las duelas deben escribirse en una hoja de papel o tallarse en madera o cartulina y fijarse de algún modo en el zapato, aunque otros dicen que deben estar sueltas dentro del calcetín. El que usa magia de lucha libre jamás se acobarda ante una persona sin escrúpulos o alguien que no lo supera en habilidad. Pero incluso si el rival es más hábil, no podrá derribar al que usa la magia sin romperse él mismo una pierna. Eso sí, aunque el rival sea una mala persona, la magia no será suficiente si santigua el suelo de la lucha con el pie antes de entrar en combate.»
Y así aparece en el manuscrito Lbs 2413 8vo. Nótese que cambia la disposición de los signos en ambos pies:

Talla en un trozo de césped con tu cuchillo de comer durante la luna creciente y rocía con tu sangre. Ponlo en tu zapato y recita este verso antes de comenzar:
Ginfaxi en el talón,
Gapandi en la puntilla,
Ahora ejerce tu poder
porque mi necesidad es grande.
Árnason cree que Angurgapi, Ginfaxi y Gapaldur son algunos de los símbolos mágicos más antiguos y constituyen bandrúnir, es decir, que están formados por runas enlazadas que esconden los nombres de ciertos dioses paganos. De ser así, también admite que ya era imposible descifrarlos. Los tres símbolos tienen numerosas y extrañas apariciones en los grimorios, en ocasiones se pueden leer sus nombres dentro de los diseños y en las instrucciones, sin que quede claro del todo cuál es su naturaleza.
En otro momento el autor se vuelve a referir a la magia de lucha libre y hace nuevas advertencias sobre su uso:
«Algunos hombres utilizan la magia de lucha libre y pueden derribar a cualquiera que no conozca su truco, sin importar cuán fuerte o bueno sea el contrincante. Para ello, escriben dos duelas mágicas en una nota que pegan en la suela de sus zapatos. Una se llama Gapi, pero la otra es Ginfaxi. Varias personas afirman haber visto estos signos y son capaces de reproducirlos, pero nunca son idénticos en su forma…
» Aquellos que tengan esto en sus pies no deben pisar en lugares húmedos, los signos fallarán y la magia será inútil. Sin embargo, es aun peor si el rival descubre que se está luchando con magia, porque entonces la persona que la está usando se cae y es seguro que se rompe un hueso.»
Existen otros ejemplos de glímugaldur, pero en ellos no se mencionan los nombres de las duelas, es decir, de los símbolos.

Si quieres luchar bien, toma un hueso humano y pinta estas duelas en tu zapato o en la punta de la pierna con la que luchas y di:
‘Envío al mismo Diablo al pecho y a los huesos del que lucha conmigo, en tu nombre Þor y Óðinn.’
…y mira al noroeste.
En otro hechizo que aparece en el manuscrito Lbs 977 4to – Samtíningur y en el Lbs 5472 4to, se menciona a “ginfaxi, gapandi” en el texto, pero no se identifica a ninguno de los dos como la única duela que aparece en ese caso.

Si tiene la intención de luchar con un hombre, talle este signo en un cilindro y cuélguelo sobre él mientras duerme y diga esto:
‘Herido y doblado, hinchado y derribado por Óðinn con XXX Frigg, ginfaxi, gapandi. Siempre estarás lleno de problemas hasta que el Sigilo de Baldur esté sobre tu pecho.’
A lo largo de los siglos y a través de copistas más o menos avezados, todos estos símbolos han sufrido alteraciones, y si alguna vez fueron creados con algún método lógico, queda muy poco o nada de aquella sabiduría. Es por esto que su estudio se vuelve una tarea tan concienzuda y que los menos escrupulosos se lanzan a inventar teorías y a reinventar significados.