Hay pocas cosas más impresionantes que una piedra o estela rúnica. Nunca he visto una en directo, pero estoy seguro de que es así.
Las primeras piedras rúnicas aparecieron entre los siglos IV y V en Noruega y Suecia, y entre el VI y el VII en Dinamarca; sin embargo, la mayoría data de la época vikinga, específicamente entre los años 793 y 1100. Dinamarca tiene 250 piedras, Noruega tiene 50 e Islandia no tiene ninguna. Suecia, en cambio, tiene entre 1 700 y 2 500, casi todas en los distritos de Uppland y Södermanland. La base de datos de la Universidad de Upsala, Rundata, cuenta unas 6 000 piedras rúnicas en todo el mundo, incluyendo las que se encuentran en antiguos asentamientos vikingos fuera de Escandinavia.
En la Edda Mayor, la estrofa 72 de Havamal se refiere a la erección de piedras rúnicas:
72- Es útil un hijo, aunque tarde nazca
y luego que el padre murió:
tan sólo el pariente en honor del pariente
piedra en la senda erige.
Y en la Saga Ynglinga se puede leer:
«Odín dictó leyes en su país, que eran las que habían estado en vigor entre los Ases, así prescribió que todos los hombres muertos debía ser incinerados y llevados a la pira con sus posesiones; dijo que de este modo cada uno iría al Valhalla con las mismas riquezas que tenían en la hoguera; también disfrutaría de lo que él mismo hubiera enterrado en la tierra, pero las cenizas debían ser llevadas al mar o enterradas bajo tierra, y después de la ceremonia se debía hacer un túmulo en su recuerdo; pero en honor de todos los hombres distinguidos se debía erigir estelas, y se mantuvo esta costumbre hasta mucho tiempo después.»
Las primeras piedras rúnicas servían para marcar tumbas, pero poco a poco se les fueron dando otros usos, sobre todo después de la llegada del cristianismo, cuando los enterramientos comenzaron hacerse en los cementerios de las iglesias. Los familiares, amigos, socios comerciales o herederos, encargaban las piedras a talladores profesionales. Contrario a lo que muchos piensan, el 93% de las piedras fúnebres están dedicadas a personas que murieron tranquilas en sus casas; solo el 10% se refiere a personas que no regresaron de vikingar y murieron en algún país extranjero (según datos de Harrison, D. & Svensson, K. (2007). Vikingaliv. Fälth & Hässler, Värnamo).
Además de glorificar a los muertos, las piedras rúnicas también servían para contar hechos trascendentes, explicar una herencia, demarcar territorios, enorgullecer al clan y exhibir el estatus social y económico. Algunas, incluso, están autodedicadas, es decir, “de mí, para mí”. Otras no tienen inscripción alguna, solo imágenes. Las imágenes suelen ser un gran indicador del carácter pagano o cristiano de sus autores.

Piedras con imágenes
Algunas imágenes aparecidas en estelas rúnicas son muy famosas, como el valknut de la piedra Stora Hammars I y la supuesta representación de Hyrrokin en el Monumento Hunestad (ambos en Suecia), o la máscara de la piedra DR 66 (Dinamarca).


Otras son mucho menos conocidas, como la Piedra Ormhäxan, “Piedra de la bruja-serpiente” o Piedra de Smiss, encontrada en un cementerio de Smiss, parroquia de När, Gotland, Suecia. El diseño muestra una figura humana sosteniendo una serpiente en cada mano. Encima hay tres criaturas entrelazadas formando un trisquel. Las criaturas han sido identificadas como un jabalí, un águila y un lobo (más probablemente una serpiente). Sune Lindquist, el primer arqueólogo que la estudió en 1955, dató la piedra entre los años 400-600 d.C. No obstante, investigadores posteriores, apoyándose en datos estilísticos, aseguran que pertenece al siglo VII de la era de Vendel.
Lindquist trató de interpretar el diseño basándose en fuentes islandesas, pero no encontró nada de valor. Tampoco pudo evitar comparar a la supuesta bruja con la famosa Diosa minoica de las serpientes (Grecia, 1600 a. C.). Frederic B. Pearl, de la Universidad de Texas, hace el siguiente resumen en un artículo:
«Arrhenius y Holmqvist (1960) afirman que la composición y el estilo de la bruja-serpiente tienen un gran parecido con la representación de Daniel en el foso de los leones en el bolso de Sutton Hoo … Un paralelo alternativo es una pequeña figura humana entre dos serpientes en el Cuerno de Gallehus (Dinamarca del siglo V). Hauck (1970: 281-282) establece esta comparación (entre otras) y sugiere que en estos casos la figura humana es un aspecto de Odín.»
La mujer sosteniendo las serpientes luce como el típico “maestro de los animales” o Potnia Theron (“señora de los animales”) en este caso, un motivo muy repetido en el arte antiguo. Además, en el arte medieval a veces se representaba a una mujer desnuda con una serpiente en cada pecho. Las serpientes simbolizaban los vicios Plétora y Voluptuosidad (Luxuria y Voluptus).



Ahora bien, según el artículo de Frederic B. Pearl, en los comentarios hechos en 1999 por Christine Peel sobre la Guta Saga, ella compara el sueño de un personaje llamado Vitastjärna con la iconografía de la Piedra de Smiss. La Guta Saga se escribió a mediados del siglo XIII, pero presumiblemente existió en forma oral desde mucho antes. Lo que implica la comparación de Peel es la posibilidad de que, aunque el artista de la Piedra de Smiss y el autor de la Guta Saga estuvieron separados en el tiempo por cinco siglos, habrían sido influenciados por las mismas leyendas locales o similares. La saga habla del descubrimiento de la isla sueca de Gotland por Þieluar, su hijo y sus nietos, cuya madre es Vitastjärna:
«Este mismo Þieluar tuvo un hijo llamado Hafþi, y la esposa de Hafþi se llamaba Vitastjärna. Estos dos fueron los primeros en establecerse en Gotland. La primera noche que durmieron juntos, ella tuvo un sueño. Era como si tres serpientes estuvieran enroscadas juntas dentro de su matriz, y le pareció como si se arrastraran fuera de su regazo.»
Peel no da más detalles, solo sugiere la comparación, pero de estar en lo cierto, la bruja-serpiente sería en realidad Vitastjärna dando a luz a sus hijos, y aunque solo sostiene a dos, sus piernas abiertas sugieren que todavía está en proceso de dar a luz al tercero. En este contexto, el trisquel en la parte superior podría representar a los tres niños: Graip, Gaut y Gunfjaun, los ancestros de los godos.
No sería la primera vez que se utiliza este razonamiento para interpretar imágenes de estelas rúnicas, como la teoría de que el Valknut también se llama “Corazón de Hrungnir” porque la Edda dice: «Hrungnir tiene un corazón famoso, de dura piedra y terminado en tres cuernos, como se hizo a su imagen la letra rúnica que se llama Hrungnishjarta.»
Se ha dicho que la máscara de la piedra DR 66 es “la máscara de Odín”, pero la verdad es que no hay nada concreto que lo sugiera, de hecho, se cree que solo es una forma de espantar a los malos espíritus y a los profanadores. No obstante, mucha gente ya se ha hecho el tatuaje y cree que es un símbolo odínico. Probablemente ya alguien se haya tatuado el trisquel de la Piedra de la bruja-serpiente y le habrá dado un nuevo significado. Sirva este articulito para aclarar las cosas y para recomendarles, una vez más, leer mucho, investigar y sobre todo respetar la cultura.
