Helgrind es la “puerta de Hel”. Hel es el nombre de la diosa y el reino de los muertos en la mitología nórdica, o al menos de una parte de ellos, los que no logran morir en batalla y tiene la desdicha de volverse viejos y achacosos. Pero para muchos jóvenes -y no tan jóvenes- de La Habana, Cuba, Helgrind es la puerta a una de las mejores experiencias metaleras del país.
La banda se fundó en 2012 y desde entonces ha estado encabezada por el vocalista Ernesto Riol Betancourt. No son los únicos del panorama roquero que han explorado las temáticas histórica, mitológica y fantástica, pero su favorable y continua evolución se traduce en la aceptación del público, que conoce y corea sus canciones. Además, probablemente haya captado mejor que nadie el esquivo, pero persistente espíritu del neo-paganismo nórdico, que ronda el interés, o al menos la curiosidad de muchos cubanos. Los conciertos de Helgrind son sencillamente apasionantes y es difícil permanecer indiferente, incluso si no eres “fan” del pagan metal. Puede que se deba a su carácter novedoso en el país.
Para saber un poco más sobre la identidad de la banda y su música, después de mucho tiempo con la intención, por fin le solicité una entrevista a Ernesto. Él, amablemente accedió.
CB – Bueno, ya he leído otras entrevistas tuyas y no quisiera preguntarte exactamente lo mismo, pero algunos temas son inevitables. Por ejemplo, ¿Cuáles fueron las condiciones que llevaron al surgimiento de Helgrind?
ER – Helgrind es una banda que se funda en el 2012 por el guitarrista Jordy Fuentes y el bajista Daniel López. Ellos dos estaban buscando un cantante y tal. Siempre tuvieron muy en cuenta que lo que querían hacer era metal melódico, en una cuerda lírica distinta a lo que existía en Cuba; intentarlo con mitología nórdica, fantasía e historia. Así surgió todo, porque eso era lo que [ellos] escuchaban de música, lo que leían de literatura. Esa era la banda en su estado puro, después se fue puliendo a través de los años. Pero ese fue el origen: crear algo distinto encaminado a la mitología, no sólo nórdica, también europea, porque nosotros tocamos cosas helénicas, finesas, eslavas.

CB – ¿Siguen considerándose metal melódico?
ER – Sí, bastante melódico. Helgrind para mí nunca ha dejado de ser melódico. Simplemente tuvimos un inicio muy marcado en el death melódico con viking metal, que fue transformándose en un poco más black, pero no deja de ser melódico. Y en este tercer álbum que vamos a lanzar rescatamos mucha más melodía, incluso con elementos folk que antes no se habían visto en nuestra carrera. Queremos potenciar eso, aunque nunca hemos dejado de ser una banda melódica.
CB – Conozco muchos metaleros que no les gusta la mezcla con el folk, ¿cuáles son las proporciones ideales para ti? Por ejemplo, basta con el contenido de las letras o debe haber un tratamiento especial de voces e instrumentos.
ER – Correcto, sí. Hay muchos metaleros que no les gusta la mezcla con el folk. De hecho, a veces piensan que es un facilismo comercial. Yo pienso que la proporción depende de lo que quieres transmitir con los instrumentos folk. Si tú quieres narrar una historia, si quieres ambientar un hecho histórico o incluso algo de fantasía, entonces el folk te va a ayudar. Pienso que también tiene que haber un balance entre lo que puedan hacer las guitarras, las voces, y lo que pueden hacer esos [otros] instrumentos. Por ejemplo, hay bandas que dicen que son folk metal y son prácticamente folk [puro] en la vida real. Creo que el balance tiene que ver con lo que quieres transmitir: hay folk que es más fiestero, hay folk que es más épico, y nosotros vamos por ahí, por la parte épica. Muchas bandas aprovechan el folk para eso [para definir su estilo]. Hay una gran diferencia, por ejemplo, entre Fintroll y…, no sé, Windir.
CB – Entiendo, es q el uso del folk se hace inevitable por la temática de las canciones y el propio estilo del grupo. Al final también es cuestión de gustos.
ER – Exacto, es una cuestión de gustos. Pero pienso que la música en general y el metal en este caso, lo que busca es eso, transmitir, ambientar algo. Y si quieres irte al lado épico o narrar algo fantasioso, entonces el folk es un aliado, no un enemigo.
CB – ¿Por qué el folklore europeo? ¿Eres de los que creen que nacieron en el lugar y el momento equivocados?
ER – Vamos a decir que sí, jejeje. Una de las cosas que me conectó a mí con los dos primeros fundadores de Helgrind fue esa pasión por la música melódica. Digamos que el folk europeo tiene cinco estrellitas de melodía y una de ritmo. Y el folk afrocubano o, no sé, latino, tiene cinco de ritmo y una de melodía. A nosotros la música melódica nos ató desde un inicio y creo que el folk europeo, sea de donde sea, sea escandinavo, de origen celtíbero, germánico, tiene eso, tiene mucha melodía. Nosotros buscábamos la melodía y el folk europeo era el indicado para encontrarla. No estoy diciendo que no sea rítmico, por supuesto que tiene ritmo también, pero fue la parte melódica del folk europeo la que nos atrajo.
También nosotros somos de una generación… yo soy del 91, Daniel es del 86… y había muchas cosas, las mismas aventuras que ponían en Cuba: Shiralad, La Leyenda del Rayo; por muy cómico que suene, nos nutríamos de eso. Yo pienso que todo viene desde niños y luego el metal nos lo reafirmó. Además, los gustos eran una conexión que teníamos [los fundadores].
CB – Genial esa respuesta, no lo esperaba, es decir q siempre hubo un interés desde lo musical propiamente.
ER – Jajaja, así es.

CB – ¿Qué crees del revival de las religiones étnicas, en particular las europeas?
ER – Yo considero que eso tiene un lado positivo, pero hay que ver también la reinterpretación que le puedan dar, incluso las personas con ese origen, de esas etnias, porque son como reivindicaciones que se están dando, pero ya bañadas por la modernidad y la integración de otras cosas. Pienso que muchas de esas religiones, en su 90 porciento politeístas, siempre aportaron a esas culturas bastante sabiduría, conexión con la naturaleza, muchas cosas que después el cristianismo les hizo olvidar. Yo sí pienso que es positivo, siempre que se tenga cuidado con los nacionalismos y con usar el resurgimiento de esas religiones para enviar mensajes políticos, que también se está dando.
¿Helgrind se puede considerar también pagan metal, no?
ER – Sí, Helgrind es pagan metal hoy en día. Hoy en día no, desde el 2019 con el lanzamiento del álbum Return to Motherland nos alejamos un poco de la temática vikinga. Cuando digo que nos alejamos no es que más nunca la hicimos, sino que abrimos el diapasón a otras cosas, a otras religiones, a otras mitologías, de origen europeo también.
CB – ¿Hay neo-paganos en Helgrind o es sólo la estética del grupo?
ER – Creo que Daniel, el fundador, sigue una corriente neopagana. Yo adopto el neopaganismo como una corriente filosófica más que religiosa. Absorbo muchas cosas que proporcionan el neopaganismo germánico, celtíbero, y las adapto a mi vida.
CB – ¿Tienes alguna historia o personaje mitológico favorito?
ER – SÍ. Si vamos a la fantasía o a la alta fantasía, me gusta mucho la historia de Turin Turambar, de Los Hijos de Hurin. Pero si caemos en la mitología real, de la mitología finesa me gusta mucho la historia de Kullervo. Y Vainamoinen es mi personaje favorito, por todo lo que representa en el Kalevala, por todas las dificultades que tuvo que pasar. Creo que aunque pueda parecer alejado de la realidad, hay mucha humanidad en ese personaje.

Obra del pintor Akseli Gallen-Kallela, 1896
También te puede interesar leer:
CB – ¿En que se parece ser maestro a ser rockstar?
ER – Es muy parecido, de hecho. Yo fui maestro antes de estar con una banda. Siempre fui una persona tímida en mi niñez y adolescencia, y si no hubiera sido por la carrera que estudié, que me obligó a socializar, que de cierta forma me obligó a tratar con masas, nunca me hubiera podido parar en un escenario. Creo que el carisma que debe tener un cantante o un rockman es el mismo de un maestro, tiene que saber cómo llegar a la audiencia, ya sea los estudiantes, ya sea el público. Y a veces ambas, porque yo tuve muchos estudiantes que eran seguidores de Helgrind. Creo que con una [profesión] pude tener la otra, y ya teniendo la otra pude mejorar la primera. Creo que si hay dos profesiones muy parecidas son esas dos.

CB – Ya antes me dijiste algo de esto, pero bueno, ¿Cómo te describes espiritualmente?
ER – Soy muy fantasioso… Trato de que el plano material no me absorba… Me guío por mis instintos… trato de que nada me dicte cómo debo ser, excepto yo mismo… Si hay “algo” más allá, me está viendo con mis virtudes y mis defectos.
CB – ¿Qué me puedes adelantar del próximo disco?
ER – Del próximo disco he adelantando bastantes cosas. Lamentablemente yo me fui del país, bueno, lamentable para mí no; aunque no me gusta hablar de política, siempre he estado alejado de ella. El guitarrista Jordy Fuentes también se fue. Sólo queda Daniel…
Pero bueno, ya llevamos un tiempo promoviendo el disco, hemos tocado par de singles. Va dedicado a la ancestralidad celtíbera, a la antigua España precristiana, aunque después incluimos algunos elementos de la historia posterior. Pero sí queremos resaltar las culturas celta e hispana. Una de las críticas que siempre tuvo Helgrind fue: ¿por qué hablan de vikingos y esas cosas?, así que quisimos hacer algo distinto. Vamos a recrear un origen que sí nos roza un poco más. Como te decía al principio, el disco tiene más elementos folk, melódicos, historias con cantos hispánicos antiguos. Tiene muchas colaboraciones de bandas extranjeras. Iba a salir por el décimo aniversario, pero creo que ahora será para el undécimo. Pienso que va a ser un álbum bastante relevante porque nos hemos demorado, no solo por la ida de miembros del país, sino porque es algo que queremos hacer bien, sin apuros. Con los discos Return to Motherland y The Tragedy of Túrin Turambar nos pusimos un listón a nosotros mismos que no queremos bajar.
CB – ¿Ya tiene nombre?
ER – Pride, Blood and Honor

