CB/Polonia — Este mes el estudio polaco Glivi Games SA anunció la próxima llagada de Leshy, un videojuego sobre mitología eslava que ya tiene su primer tráiler.
En la página oficial del proyecto se puede leer:
«Leshy es un juego de hack’n’slash en tercera persona sobre un demonio de la mitología eslava, el guardián del bosque: Leshy. La acción tiene lugar alrededor del año 2040 en un bosque primitivo invadido por humanos que trabajan para una poderosa corporación. Sus acciones llevan a la naturaleza al borde del exterminio. Estos hombres pretenden apoderarse del mercado mundial de perfumes y harán todo lo posible para conseguir los recursos necesarios y satisfacer a su exigente clientela.
»Dos fuerzas poderosas chocan en el juego: la naturaleza y la tecnología. En el rol de Leshy te encontrarás con enemigos como cazadores furtivos locales, mercenarios corporativos con exoesqueletos [mecánicos] y otros mucho más poderosos: mechas y máquinas. Para enfrentarlos cuentas con métodos y habilidades como:
- Combatir cuerpo a cuerpo con agilidad y astucia
- Colocar trampas
- Transformarte en otros animales (por ejemplo, búho, uro, oso)
- Emplear las fuerzas de la naturaleza
»Los enemigos dejan a su paso una gran destrucción que Leshy debe restaurar. Ayuda a la fauna local, evita la tala de árboles y elimina la basura tóxica.
»Asume el papel de un legendario guardián del bosque y detén el peligro inminente expulsando a los humanos invasores.»

Glivi Games SA
Marco Magiera, Jefe de la Junta Directiva de Glivi Games S.A., comentó lo siguiente:
«Somos fanáticos de la mitología eslava, así como de los juegos de acción de ficción. No queríamos crear otro héroe humano. Nos aburrimos de los juegos en los que el papel protagónico lo asume un humano, por lo que investigamos cuidadosamente la mitología eslava a este respeto y así es como se creó Leshy – el guardián del bosque. También queremos compartir su belleza con el mundo.»

Glivi Games SA
El sitio web http://www.powerups.es enlista las siguientes características principales del juego:
- Combate rápido y satisfactorio basado en la creatividad del jugador. Cada oponente es un desafío. Perfecciona tus tácticas y usa la gama de habilidades disponibles para el héroe.
- Entorno vivo. Utilice los poderes de la madre naturaleza y adopte formas animales para obtener una ventaja en la batalla. Utilice todos los métodos disponibles, sea creativo, dirija la tecnología del enemigo contra él.
- Progresión de personajes única que proporciona una amplia gama de soluciones para ayudarte a luchar contra los enemigos que encuentres. Aumente su fuerza eligiendo entre los diversos atributos de Leshy y detenga la devastadora expansión de la humanidad.
- Historia polifacética e inmersiva que te guiará por los caminos de la mitología eslava con un estilo interesante y único, característico de este tipo de clima. El colectivo de personajes coloridos crea un mundo bien definido e interesante.
- Un mundo vasto: explora un bosque antiguo mientras descubres los secretos que esconde. Conoce a criaturas mitológicas fielmente devotas.
Leshy está en desarrollo para PC vía Steam y está programado para aparecer en algún momento de 2023.


A continuación puedes encontrar un resumen de la mitología del Leshy.
LESHII (~ Y)
También: Ljeschi (e) y Lisovik (ucraniano)
Un dios demonio, el espíritu del bosque del que toma su nombre, que significa “bosque” o “foresta”. Un leshii parece un anciano extremadamente arrugado, casi siempre con la piel teñida de azul (porque su sangre es de ese color) y tan áspera como la corteza de un árbol. Sin embargo, casi nada de esto puede verse porque está cubierto de pies a cabeza por una capa de pelo largo y desgreñado, casi siempre de color verde, de la que sobresalen unos extraños ojos verde pálido. Algunas representaciones del leshii lo muestran (casi siempre macho) con cuernos y pezuñas hendidas. Se les puede reconocer por llevar los zapatos puestos en los pies equivocados y porque no proyectan sombras.

El leshii tiene la capacidad de cambiar su tamaño o forma a voluntad, y aparecer o desaparecer en un instante. Su habilidad para cambiar de tamaño significa que en un momento puede ser lo suficientemente pequeño como para esconderse detrás de una sola brizna de hierba, pero al siguiente ser tan alto como para elevarse por encima del árbol más alto del bosque que es su hogar. La capacidad de cambiar de forma significa que puede convertirse instantáneamente en cualquiera de los animales del bosque, especialmente en lobo o en oso (animales que disfrutan de su protección especial), o incluso en un ser humano (incluso en alguien conocido, aunque siempre se puede descubrir el engaño porque, por ejemplo, lleva la ropa al revés, tiene los ojos blancos o le faltan las cejas).
Como los leshiis casi nunca salen del bosque, solo aquellos que entran en él pueden encontrarlos. Leshii es un genio de la primavera y del verano, y parece que al llegar el otoño debe abandonar el bosque u ocultarse bajo la tierra. En los días previos se enfada muchísimo y se le puede oír haciendo todo tipo de ruidos extraños. En primavera, después de haber hibernado o tomado unas vacaciones con su esposa, la leshachikha o lusanka, y sus hijos, el leshii regresa con gritos salvajes para disfrutar conduciendo a la gente por el mal camino en las partes más densas de su hogar.
Todo el que se adentra en el bosque debe permanecer alerta, ya que el leshii probablemente intentará conducirlo hacia un precipicio o un pantano, borrando caminos, cambiando señales de su sitio, haciéndose pasar por un amable lugareño o imitando todo tipo de sonidos, incluidos el llanto de un bebé o los lamentos de un moribundo. Puede lanzar asimismo terroríficas carcajadas. Todo sirve con tal de llevar al viajero hacia su perdición. Sin embargo, puede ser frustrado si la persona se quita toda la ropa y se la vuelva a poner al revés, con los zapatos en los pies equivocados, imitando el estilo de vestir del leshii. También puede caminar hacia atrás y encontrará el camino correcto. Hay informes de pastores de vacas que hicieron pactos con leshiis para evitar que su ganado se perdiera.
Una de esas historias habla de un campesino que construyó su pequeña propiedad en una parte remota y solitaria del campo. Una noche recibió a un viajero que pasaba, lo alimentó bien y le dio una buena cama para dormir, y a la mañana siguiente rechazó la oferta de pago del hombre. El viajero le prometió al campesino que a partir de ese día no volvería a tener problemas con su ganado. Ya no se alejaría ni sería atacado por bestias salvajes, y el campesino ya no tendría que cuidarlo. Todo lo que tenía que hacer era sacarlo del patio todas las mañanas, y todas las noches regresaría bien alimentado y le daría una abundante provisión de leche.
Todo sucedió como lo había dicho el viajero durante tres años, hasta que un día el campesino no pudo aguantar la curiosidad y siguió al ganado cuando salió del patio. Después de un rato, los animales se detuvieron y comenzaron a pastar en un prado frondoso, donde fueron vigilados por una anciana que se apoyaba pesadamente en su bastón mientras dormitaba, meciéndose suavemente de un lado a otro. Cuando el campesino fue a hablarle, la vieja se quedó quieta y luego desapareció. Perplejo, el hombre volvió a casa, pero a partir de ese día el ganado volvió a necesitar su atención, porque la vieja había sido el ayudante del leshii, y la curiosidad del campesino había roto el hechizo que el leshii, disfrazado de viajero, le había lanzado.
A los campesinos eslavos no les ha quedado otro remedio que aprender a vivir con semejante vecino, y para ello han desarrollado una serie de normas de obligado cumplimiento: para no enfadar a su dueño, en el bosque no se debe silbar, ni jurar, ni herir a plantas o árboles de forma deliberada, ni cazar en determinadas fechas… Si a esto se le añade la realización de pequeñas ofrendas votivas de huevos y panqueques, el viajero podrá cruzar el bosque sin peligro, el pastor dejar a su ganado vagar libre y el cazador obtener una caza favorable.
A veces el leshii se limita a gastar bromas pesadas, como, por ejemplo, soplar polvo sobre los ojos del viandante, o quitarle el sombrero con el mismo método. Y es que el leshii está muy asociado al viento. Sus apariciones son frecuentemente precedidas por una fuerte ráfaga, y se dice que danza en los torbellinos junto a su mujer.
El leshii vive en algún tipo de cabaña en lo más profundo del bosque, a veces en compañía de su mujer y sus hijos. En ocasiones esta vida familiar le obliga a solicitar la ayuda de los humanos, como cuando su mujer va a dar a luz y necesita una comadrona.
A pesar de esta faceta más cálida, demuestra poca empatía hacia los seres humanos, llegando, por ejemplo, a raptar a jovencitas o a niños, a los que atrae al bosque haciéndose pasar por sus abuelos o con la promesa de chucherías. Uno de sus trucos favoritos parece haber sido el secuestro de bebés que no habían sido bautizados o habían sido abandonados. Los niños pequeños que ingresaban al bosque para pescar o recolectar nueces o bayas estaban particularmente expuestos a las payasadas de los leshii. “¡Ojalá te lleve el leshii!”, dicen las madres a sus hijos cuando se portan mal, aunque no lo repiten demasiadas veces porque puede cumplirse.

por un artista desconocido
Según algunos, el objetivo del leshii con estos raptos es ampliar el número de almas bajo su dominio, pues las almas de los que fallecen en el bosque sin haber confesado sus pecados ni recibido la absolución deben vagar por él durante un tiempo, y están sujetas a la autoridad del leshii.
Es posible también venderle el alma de forma voluntaria. Para ello hay que invocarlo primero. Una de las maneras de hacerlo consiste en derribar un álamo durante la noche de San Juan, con cuidado de que caiga hacia el este; después debemos situarnos sobre el tocón, con la cara mirando al mismo punto cardinal pero doblados hacia abajo, y decir: “¡Tío Leshii! ¡Manifiéstate, pero no como un lobo gris, ni como un cuervo negro, ni como un abeto preparado para la hoguera; solo como yo!”. Tras una ligera brisa, aparecerá el leshii bajo la forma de un hombre, dispuesto a comprar nuestra alma a cambio de proporcionarnos ayuda en futuras empresas.
Cada zona boscosa cuenta con su propio leshii y estos pelean a veces entre sí, utilizando árboles o grandes rocas como mazas; o juegan a las cartas, apostando parte de la fauna de sus dominios (lo cual explica a ojos de los campesinos las ocasionales migraciones de animales).
En algunas regiones había tribus enteras de leshiis. Cada primavera corrían como locos por el bosque, gritando y chillando por el puro placer de simplemente estar vivos. Cada otoño, como las hojas de los árboles entre los que vivían, morían.