Revisemos lo que se sabe sobre los templos del paganismo nórdico antiguo y moderno.
En lo personal, siempre he tenido la opinión de que la mayoría de los practicantes de ásatrú y/u odinismo y otras vertientes del paganismo nórdico, a pesar de hacerle la guerra y despotricar contra el cristianismo, terminan adoptan formas de adoración y un fanatismo muy semejante. Me gusta recordar siempre que la relación del hombre nórdico con sus dioses era de hermandad, no de sometimiento, y que no es muy vikingo que digamos vivir encorsetado por remilgos religiosos. Los códigos morales de aquellos pueblos formaban parte de su estilo de vida, independientemente de la voluntad de los dioses que, para colmo, también acostumbraban salirse del plato con bastante frecuencia. Me gusta creer que la escasez de información que existe sobre las formas de culto nórdico precristiano, en parte se debe a que, de hecho, eran formas muy simples y libres. Obviamente los ritos y los simbolismos eran y son necesarios, pero todo en exceso es malo.
Tácito fue un historiador romano que ya hacia el año 98 escribió en su libro Germania sobre la política de los suevos de no encerrar a los dioses entre paredes:
«Piensan que no es decente a la majestad de los dioses tenerlos encerrados entre paredes, o darles figura humana. Consagran muchas selvas y bosques, y de los nombres de los dioses llaman aquellos lugares secretos, que miran solamente con veneración.»
Efectivamente, los templos y estructuras más complejas vinieron después. Al principio los pueblos nórdicos de la Edad del Bronce y la Edad del Hierro adoraban a sus dioses, espíritus naturales y ancestros en lugares más próximos a la naturaleza. Veamos algunos ejemplos, atestiguados por la literatura y la arqueología.
De arboledas sagradas y templos enormes
Un hörgr (plural hörgar), en nórdico antiguo, o hearg en inglés antiguo, era un tipo de altar o lugar de culto que consistía en un simple montón de piedras al aire libre, aunque es probable que también existieran dentro de los templos posteriores. El término hörgr está atestiguado tanto en las Eddas, como en las sagas islandesas, la poesía escáldica y varios nombres de lugares.
En Voluspa de la Edda Poética:
Hittoz æsir á Iðavelli,
þeir er hǫrg ok hof hátimbroðo.
Se encontraron los ases en el campo de Idi;
aras y templos, altos, alzaron,
En Vafþrúðnismál:
«Lo décimo di, pues tú sabes, Vaftrúdnir,
las suertes de todos los dioses,
de dónde a los ases les vino Niord
(que templos y altares muchos gobierna),
pues él no nació de los ases.»
En Hyndluljód:
Un ara me alzó de apiladas piedras:
cristal esas piedras se han vuelto ahora,
las tiñó con la sangre, nueva, de res.
¡Siempre creyó en las diosas Óttar!

Un vé en nórdico antiguo, o wēoh en inglés antiguo, es un tipo de santuario, recinto sagrado u otro lugar con significado religioso. El término aparece en la poesía escáldica y en los nombres de lugares en Escandinavia (con excepción de Islandia) como Frösvi, Odensvi, Torsvi o Ullavi, relacionados con un dios específico. Vé deriva de la palabra germánica para ‘santo’ o ‘sagrado’, pero también está relacionado con el sustantivo ‘ídolo’ y con el verbo ‘consagrar’. Aparece en la etimología de la famosa frase Þor vigi (“que Thor te bendiga o te proteja”) que se encuentra en el encanto de Canterbury, en el amuleto de Kvinneby y en varias piedras rúnicas como Glavendrup, Sønder Kirkeby, Velanda y Virring. El nombre del dios nórdico Vili también comparte esta etimología:
Encanto de Canterbury:
«Gyril causante de heridas, ¡vete ahora! Has sido encontrado. ¡Que Thor te bendiga, señor de los ogros! Gyril causante de heridas. ¡Contra el pus de los vasos sanguíneos!»
Amuleto de Kvinneby:
«Aquí tallé protección para ti, Bófi, con/… … … a ti es segura. Y que el relámpago mantenga todo el mal lejos de Bófi. Que Þórr le proteja con su martillo que vino del mar. ¡Aléjate de la maldad! Tu no obtendrás nada de Bófi. Los dioses están bajo él y sobre él.»
La inscripción de Oklunda (Suecia) de los siglos VIII o IX, se encuentra en un afloramiento rocoso y se refiere a un asesino que huyó buscando protección en un vé para escapar de una venganza y posteriormente se reconcilió con la familia de la víctima de acuerdo con la ley y con la ayuda del líder del lugar sagrado.

Además del hörgr y el vé, las arboledas sagradas (lund) y los túmulos funerarios (haug) también eran importantes lugares de culto. Los túmulos en particular eran montones de tierra y piedras levantados sobre una o varias tumbas, formando elevaciones artificiales del terreno. En Escandinavia fueron utilizados desde la Edad de Piedra hasta el siglo XI. En la Saga de los Ynglings reza de este modo:
«Odín dictó leyes en sus país, que eran las que habían estado en vigor entre los Ases, así prescribió que todos los hombres muertos debía ser incinerados y llevados a la pira con sus posesiones; dijo que de este modo cada uno iría al Valhalla con las mismas riquezas que tenían en la hoguera; también disfrutaría de lo que él mismo hubiera enterrado en la tierra, pero las cenizas debían ser llevadas al mar o enterradas bajo tierra, y después de la ceremonia se debía hacer un túmulo en su recuerdo; pero en honor de todos los hombres distinguidos se debía erigir estelas, y se mantuvo esta costumbre hasta mucho tiempo después.»

Finalmente apareció el hof, el término nórdico antiguo que se refiere a un templo pagano. Al parecer originalmente significaba una sala, luego pasó a referirse a toda una corte y finalmente también a una granja. En Escandinavia, durante la Era Vikinga, parece haber desplazado los términos más antiguos para un lugar sagrado como vé, hörgr o lund, particularmente en Noruega e Islandia. Es el término más común para un templo en las sagas islandesas, pero es raro en la poesía escáldica. Existen varias teorías al respecto:
- Los lugares de culto al aire libre coexistieron en el tiempo con los templos físicos.
- Los lugares al aire libre y los templos físicos coexistieron en el tiempo y en el espacio, es decir, se encontraban estructuralmente superpuestos.
- Los lugares al aire libre evolucionaron a los templos físicos por influencia del cristianismo.
Es importante enfatizar que muchos de los sitios arqueológicos donde se teoriza que existió un hof pagano, tienen sus orígenes en un período muy anterior a la Era Vikinga (entre los años 789 y 1100), lo que hace difícil entender exactamente el uso que le dieron los vikingos. Además, la gran diversidad de diseños en toda Escandinavia demuestra que no existía un templo pagano típico.
Existen varias teorías sobre la existencia de estos templos basadas en la ausencia de una clase sacerdotal atestiguada, en el tipo de sociedad que poseían los nórdicos antiguos y en las características de los hallazgos arqueológicos.
- El hof era un lugar construido exclusivamente con fines religiosos.
- Era la casa del jefe o líder de la comunidad que oficiaba los ritos públicos.
- Ambas formas coexistieron, variando según la tradición y los recursos económicos de cada región: la primera existiría en lugares con abundantes recursos para construir un edificio exclusivo para el templo y la segunda en comunidades más humildes.
La Saga Kjalnesinga, o Historia de los Habitantes de Kjalarnes, es una saga islandesa cuya composición suele situarse a mediados del siglo XIV. En ella aparece una de las descripciones más completas de un hof pagano. Nótese la influencia cristiana en la concepción y la presencia del anillo de los juramentos:
«Thorgrim levantó una granja en la primavera para el Hof. Fue construido grandioso en poco tiempo, ya que muchas personas lo apoyaron, amigos y parientes. Se convirtió en un hombre poderoso en su distrito. Ocupó la jefatura hasta Nyjahraun, que se llamaba jefatura de Brundal. Fue llamado Thorgrim el Godi. Era el encargado de los sacrificios. Hizo levantar un gran templo en sus campos. Aquel templo tenía treinta metros de largo y sesenta pies de ancho. Toda la gente tuvo que pagar un impuesto al templo. Thor era el dios más honrado allí. El interior estaba construido en semicírculo, como el ábside de una iglesia, y estaba todo cubierto de tapices y ventanas decoradas. Thor estaba allí en el medio, con otros dioses en ambos lados. Frente a Thor había un altar, hecho con mucha artesanía y revestido de hierro. Sobre él tenía que haber un fuego que nunca debía apagarse; lo llamaban el fuego sagrado. Sobre el altar había que colocar un gran anillo de plata. El sacerdote del templo tenía que llevarlo en el brazo en todas las reuniones. Todos los hombres debían prestar juramento sobre él en todos los casos legales en los que las pruebas eran circunstanciales. Sobre ese altar también tenía que estar un gran cuenco hecho de cobre. La sangre del ganado o los hombres ofrecidos a Thor, debía fluir hacia él. La llamaban “la porción” y el cuenco era el “cuenco de las porciones”. Tenían que rociar la sangre del sacrificio sobre hombres o animales. Los animales que allí se ofrecían tenían que comerse en las fiestas cuando se celebraban los sacrificios. Pero los humanos que sacrificaban tenían que ser arrojados al pantano que estaba afuera, al lado de las puertas, y lo llamaron Blotkelda. Las vigas transversales del pasillo del Hof estaban en el templo cuando Olaf Jonsson lo derribó. Los tenía todos partidos, pero todavía eran bastante gruesos.»
La Saga Eyrbiggja, escrita a mediados del siglo XIII ofrece otro relato complementario:
«A partir de entonces, Thorolf viajó con fuego a través de su tierra desde el río Staff en el oeste, y al este hasta ese río que ahora se llama Thors, y estableció allí a sus compañeros de barco. Pero se instaló una gran casa en Templewick a la que llamó Templestead. Allí construyó un templo, y fue una casa poderosa. Había una puerta en la pared lateral y más cerca de un extremo de la misma. Dentro de la puerta estaban los pilares del asiento alto, y había clavos en ellos; fueron llamados los clavos de los dioses. Dentro había un gran espacio. Pero fuera de la casa más interior había otra casa, como ahora es el coro de una iglesia, y había un puesto en medio del piso a la manera de un altar, y sobre él había un anillo sin unir que pesaba veinte onzas, y sobre él los hombres debían hacer todos los juramentos; y ese anillo lo debía tener el jefe en su brazo en todas las juntas de los hombres.
»En el altar también debía estar el cuenco de la sangre y en él la rama para esparcir aquella sangre llamada “Hlaut”, que fluía de aquellos sacrificios a los dioses. Pero alrededor del altar estaban los Dioses dispuestos en el Lugar Sagrado.
»Todos los hombres deben pagar tributo a este templo y están obligados a seguir al sacerdote en todos sus viajes, como hacen los hombres con sus jefes. Pero el jefe debe mantener el templo a su cargo, para que no se arruine y celebre en él los festines de los sacrificios…»
Finalmente, la descripción más famosa con la que contamos es la de Adan de Bremen, que la escribió en el siglo XI en su Gesta Hammaburgensis, y describe al gran templo pagano de Upsala en Suecia.
«El templo más importante que esta gente tiene, que se llama Upsala, no está ubicado lejos de la ciudad de Sictona. En este templo, que está todo hecho de oro se veneran por el pueblo estatuas de tres dioses, para que el más poderoso de ellos, Thor, tenga un trono en medio de un triclinio; ahí y de allí poseen un lugar Wodan y Fricco. Los atributos de ellos son de este modo: ‘Thor’, dicen, ‘preside en el aire, gobierna el trueno y los rayos, vientos y lluvias, la calma y los frutos. El otro, Wodan, esto es el furor, lleva la guerra, y suministra a los hombres virtudes contra los enemigos. El tercero es Fricco, el generoso con los mortales con la paz y el placer’. También la imagen de él la diseñan como un enorme Príapo. Pero a Wodan lo esculpen armado, como suelen los nuestros con Marte; finalmente Thor con un cetro parece semejar a Jove…»
Además, las notas del propio Adan agregan lo siguiente:
«Cerca del templo hay un árbol que extiende sus ramas en enorme amplitud, siempre verde en verano e invierno; no sé decir de qué género es. También allí está la fuente donde suelen ejecutarse los sacrificios de los paganos y se sumerge un hombre vivo, que mientras no se encuentre, contada será la promesa del pueblo.»
«Una cadena de oro circunda aquel templo, colgando arriba de la techumbre, y largamente brillando para los que llegan, ello porque situado el mismo santuario en la planicie tiene ubicados alrededor los montes a semejanza de un teatro.»


Obviamente hay que tener mucho cuidado con todas estas descripciones de Upsala por dos razones: la primera es el indiscutible componente fantástico que contienen. Es evidente que el templo no habría podido ser de ninguna manera de oro, como dice Adan de Bremen, quien se basa —intencionadamente o no— en las descripciones del Templo de Salomón que da el Antiguo Testamento. Además, en algunos pasajes llega a reconocer que “según me han contado”, es decir, que tampoco lo habría visto, sino que, probablemente, se basara en leyendas o en la tradición oral. En cuanto a la cadena de oro, se han documentado similares en iglesias europeas del siglo VIII o IX que, con seguridad, tendrían un carácter funcional más que decorativo. Es difícil desligar de estas fuentes qué es cierto y qué no, ya que no hay nada que apoye lo que dicen salvo los pocos restos arqueológicos de los que disponemos. La segunda razón es el momento histórico: casi ninguna de las fuentes que nos han llegado sobre este templo es contemporánea a la Era Vikinga. La mayoría de los autores son cristianos y escribieron sus ideas cuando Escandinavia ya se encontraba prácticamente del todo bajo el manto del cristianismo, de modo que sus opiniones y descripciones son sustancialmente subjetivas y hay que intentar leer entre líneas y desde la perspectiva de su fe.
El templo de Upsala ya era un centro religioso, político y cultural importante en los siglos III y IV d.C., conocido en todo el noroeste de Europa como la residencia de los reyes de Suecia. Según la arqueología, ésta fue zona de entierros desde hace 2000 años y habría llegado a tener una ingente cantidad de túmulos funerarios. Según ha quedado documentado, el último blót del templo habría sido el del año 1078, ya que el rey sueco Ingold I mandó destruirlo en 1087. Para entonces el cristianismo ya estaba fuertemente arraigado en Suecia y el gran festival pagano que se celebraba allí cada nueve años, suponía fuertes enfrentamientos entre cristianos y paganos.
Registro arqueológico
Dinamarca
En la década de 1990, los arqueólogos daneses excavaron la residencia de un jefe en las afueras de Tissø en el condado de West Zealand, Dinamarca. Los hallazgos de armas y joyas demuestran que el sitio estaba asociado con los estratos más altos de la sociedad, posiblemente con la familia real. Todo el complejo, que también incluía talleres y un mercado, pudo haber funcionado como residencia temporal para el rey cuando realizaba visitas periódicas a esta parte del reino. Entre otros hallazgos se encuentran los restos de una gran casa comunal o salón que estuvo en uso entre los siglos VI y XI d.C. Por los agujeros para postes se pudo saber que el techo había sido sostenido por unas pocas columnas muy fuertes y que el edificio había sido alto, posiblemente de dos pisos. Contenía una gran sala central donde se encontraron muchos huesos de animales, fragmentos de vasos y una pieza de un instrumento de cuerda. Estos hallazgos, además de la presencia de artículos votivos como un enorme anillo de oro y amuletos con motivos mitológicos, indican con un alto grado de probabilidad que el salón se usó para fiestas ceremoniales y que todo el complejo fue un importante centro de culto.

Del cercano lago Tissø (que significa “lago de Týr”) fueron recuperadas armas y joyas que habían sido arrojadas como ofrendas. También cerca, se han encontrado armas y herramientas de herrero en el puente Vikingo sobre el río Halleby. El herrero era un miembro muy apreciado en la sociedad vikinga y su trabajo se consideraba sagrado.

En la cima de una colina, a unos cientos de metros de la residencia del magnate, se ha excavado otro sitio de sacrificio considerado un hörgr a cielo abierto. Se encontraron una gruesa capa de huesos de animales y ofrendas de objetos de plata, joyas, monedas y herramientas.
Las actividades de culto en la residencia del magnate y en los alrededores de Tissø muestran grandes variaciones. Se utilizaron al menos cuatro lugares de sacrificio diferentes. El sitio y la naturaleza de las ofrendas pueden haber dependido de la época del año y de a qué dioses se sacrificaban. Las ofrendas en la cima de la colina pueden haber tenido lugar en el solsticio de verano el 21 de junio, mientras que el gran salón probablemente se usó para los sacrificios del solsticio de invierno el 21 de diciembre.

Alrededor del año 1000 d.C., las estructuras de culto precristiano aparentemente fueron demolidas y derribadas y reemplazadas por una pequeña capilla o iglesia cristiana, un edificio cuadrado de madera de solo 7 x 7 m. Esta fue probablemente una de las primeras iglesias privadas en Dinamarca. Las actividades de sacrificio también cesaron en el paisaje circundante alrededor de esta fecha. Se estaba acabando el tiempo para los dioses nórdicos.
Islandia
En Islandia, el nombre del asentamiento Hofstaðir, cerca de Mývatn, y la tradición local indican que fue el sitio de un hof. Las excavaciones han descubierto una gran casa comunal con una pequeña habitación separada en el extremo norte, 42 metros de largo en total y 8 metros de ancho en la sección principal. Tenía tres pequeñas secciones sobresalientes: dos, cerca del extremo sur y una, en el lado opuesto. Había una chimenea en el centro y chimeneas más pequeñas en ambos extremos de la sala principal. Se encontraron huesos de animales por todo el interior de las paredes de la sala principal y un número menor en la sala pequeña. También se han excavado varios edificios asociados.
Excavaciones posteriores revelaron aún más fragmentos de huesos y el análisis muestra que al menos 23 reses y una oveja fueron sacrificadas de una manera inusual, con un golpe entre los ojos, y sus cráneos exhibidos afuera durante años. Los cuernos no se habían quitado y la edad de los animales variaba desde la madurez hasta la mediana edad. El último sacrificio ocurrió alrededor del año 1000 d.C. El tamaño sorprendentemente pequeño del hogar principal, siendo un edificio de considerables proporciones, los relativamente pocos hallazgos de objetos valiosos (y la falta total de armas), así como la ubicación, buena como fin de un viaje o peregrinación, pero no para establecer una granja, sugieren que fuera un lugar de frecuentes reuniones rituales, probablemente en primavera y verano. El inusual método de matanza, deliberadamente dramático, habría producido grandes espectáculos de sangre. Los cráneos se encontraron (menos uno) entre los escombros del techo y la pared, agrupados en los dos anexos del extremo sur de la sala. Parece plausible que estuvieran en exhibición cuando el edificio estaba en uso y que se guardaran o escondieran durante el invierno o después de la conversión al cristianismo, que provocó que el edificio fuera abandonado a mediados del siglo XI. El sacrificio de la oveja puede interpretarse como un ritual de terminación.
También en Islandia, varias ruinas cuadradas, sobre todo la de Sæból, se interpretaron como restos de hofs, pero los arqueólogos demostraron que se trataba de caballerizas como las que todavía se usan y atribuyó las leyendas sobre estos lugares al nacionalismo romántico.
Suecia
En 2000-2004, las excavaciones en Uppåkra, al sur de Lund, Escania, Suecia, revelaron que un templo pagano estuvo ubicado allí durante varios cientos de años. El sitio, que no había sido alterado, fue excavado en su totalidad, brindando una oportunidad única a los investigadores. Los restos consisten en huecos y trincheras para la colocación de los pilares y muros de madera. Se distingue que el edificio, de varios pisos de altura, fue erigido inicialmente en el siglo III d.C. La última reconstrucción data de la temprana edad vikinga.

El edificio tenía tres accesos, dos al sur y uno al norte. Cada puerta tenía fuertes postes a cada lado, y la del suroeste tenía, además, una sección saliente, por lo que debe haber sido la entrada principal. Se ha interpretado que esta era la entrada de los hombres, la del lado norte era la de las mujeres y la del sureste la del sacerdote, según el modelo de las iglesias de piedra.
El hof estaba cerca del centro del asentamiento y hay al menos cuatro túmulos funerarios al oeste y al norte, probablemente de la Edad del Bronce o de la Edad del Hierro.
También en Suecia, en la granja Lunda de Södermanland, las excavaciones revelaron un pequeño edificio paralelo al lado norte de una casa comunal, con tres estatuillas fálicas en su interior, una de oro macizo, las otras dos fundidas en bronce dorado. Se cree que el lugar era un hof asociado con la casa comunal. Además, cerca parece haber existido un bosque sagrado donde se encontraron numerosos restos de fogatas, armas, herramientas y huesos de animales.

En Borg, en el municipio de Norrköping, Östergötland, se excavó un pequeño edificio que tenía dos habitaciones a cada lado de un pasillo central. Al final del pasillo había una base de piedra interpretada como un hörgr, cerca del cual se encontraron dos anillos-amuletos. En el área pavimentada cerca de la entrada se encontraron 98 anillos más y 75 kg de huesos de animales sin quemar, incluidos numerosos cráneos y mandíbulas, lo que sugiere que el lugar fue utilizado para fiestas rituales. En el siglo XI, el edificio y su patio se cubrieron con una gruesa capa de grava y se erigió una iglesia a 100 m de distancia.





Noruega
En Noruega, bajo la iglesia de piedra medieval de Mære, una investigación arqueológica en los años 1960 reveló los restos de un antiguo templo pagano. También en Hov, en Vingrom, cerca del lago Mjøsa, se excavó una casa comunal, parte de una granja de los siglos VI-VII, que nunca se usó como residencia. En ambos lugares se ha encontrado gran cantidad de gullgubber, es decir, pequeñas placas de oro y plata repujadas con motivos mitológicos, encendedores de pedernal, un scramasax, cuchillos, etc. Todo indica que se trata de lugares de culto.

También en Noruega, en Ranheim, en las afueras de Trondheim, en 2011 se encontraron restos de un sitio de culto pagano que constaba de un círculo de piedras de aproximadamente 15 m de diámetro y 1 m de altura que delimitaba un altar, un camino ceremonial marcado por piedras verticales y un edificio de 5,3 x 4,5 m con 12 grandes pilares que descansaban sobre bases de piedra, encerrando otros 4 pilares que debían haber soportado las imágenes de los dioses. El sitio databa aproximadamente del año 400 d.C., durante la Edad del Hierro, y había sido cubierto con tierra para ocultarlo. Se encontraron varios dientes humanos, un cráneo parcial y dos cuentas de vidrio, pero no gullgubber. El hallazgo del sitio ocurrió durante la construcción de una urbanización que no se detuvo, perdiéndose otra vez de la historia.
Durante mucho tiempo se ha creído que las inusuales iglesias medievales de madera de Noruega y Suecia se construyeron sobre antiguos templos paganos o hofs, sin embargo, la única constancia de ello es la iglesia de Mære, en Noruega. Ahora bien, no hay otra explicación para las características estilísticas de las iglesias de madera que la inspiración en los edificios autóctonos, entre los que deben haberse encontrado los hofs. Algunas de estas iglesias conservan grafitis rúnicos y tallas decorativas muy anticuadas, como los paneles a ambos lados de la puerta de la antigua iglesia de madera de Urnes, que evidentemente se consideraron demasiado paganos para continuar exhibiéndose.


Actualidad
En la actualidad, diferentes grupos neopaganos han construido o adaptado nuevos hofs para adorar a los dioses nórdicos. En Islandia, la organización religiosa Ásatrúarfélagið recibió el permiso en 2006 para construir un templo en Reykjavík; un proyecto muy costoso y singular diseñado por el arquitecto ásatrú Magnus Jensen, que se mantiene en construcción hasta el día de hoy.


Entre 2005 y 2009, la Comunidad Odinista de España-Ásatrú, más conocida como COE, adquirió y restauró las ruinas de un viejo edificio en Navas de Jorquera, provincia de Albacete, la tierra natal de Ernesto García, cofundador del grupo religioso.

Durante el solsticio de verano de 2014, la Odinist Fellowship consagró una antigua capilla Tudor como hof en Newark-on-Trent, Nottinghamshire, Inglaterra.

En 2016 se construyó e inauguró en la isla Funen, Dinamarca, el Valheim Hof, el primer hof danés desde los tiempos de la Edad Media. La construcción corrió a cargo del diseñador Jim Lyngvild y varios amigos que terminaron el precioso edificio en apenas tres semanas.

Más recientemente fue noticia que Asatru Folk Assembly, la organización odinista y supremacista blanca de Norteamérica fundada por Stephen McNallen (y dirigida desde 2016 por Matthew Flavel) compró la antigua Iglesia Luterana Calvary en Murdock, Minessota. El grupo ha dicho en una publicación web que el edificio de 120 años servirá como centro de reuniones para la adoración, la celebración y el compañerismo.
