Hace unos días conversaba con amigos sobre las 9 nobles virtudes del hetenismo o paganismo nórdico/germano. Es un tema polémico porque son de creación o al menos de enunciación reciente y por eso les propongo revisar lo que sabemos sobre ellas.
Es de conocimiento público que en los años 1970 los británicos John Yeowell (bajo el seudónimo de «Stubba») y John Gibbs-Bailey (bajo el seudónimo de «Hoskuld») resumieron el contenido de algunos textos mitológicos y legendarios como Hávamál y Sigrdrífumál (de la Edda Mayor o Poética) para establecer una lista de nueve virtudes o valores básicos.
Por esas fechas, Stubba y Hoskuld fundaban The Odinic Rite, una organización odinista con sede en Reino Unido que algunos clasifican como neo-völkisch, es decir, con tintes radicales, etnocentristas y opuesta a la modernidad, el liberalismo, la inmigración, y el multiculturalismo.
Hasta el día de hoy, The Odinic Rite mantiene vigente esta especie de código de conducta, que ha sido copiado y versionado por muchos otros grupos, más y menos serios, de inclinación hetena o ásatrú.

En su página oficial (https://odinic-rite.org), The Odinic Rite se refiere a:
Courage – Truth – Honour – Fidelity – Discipline – Hospitality – Self-reliance – Industriousness – Perseverance
La mayoría las traduce como:
Coraje – Verdad – Honor – Fidelidad – Disciplina – Hospitalidad – Productividad – Confianza – Perseverancia
Sin embargo, la Comunidad Odinista de España-Ásatrú, en mi opinión muy acertadamente, ha corregido la traducción de Self-reliance como Auto-dependencia, en el sentido de saber cuidar o valerse por uno mismo, contrapuesto al significado de confianza, autoconfianza o autocontrol, que históricamente se le ha dado en español.
Ahora bien, como dato curioso, COE también ha traducido y adoptado recientemente Las Nueve Demandas, también de la autoría de Stubba y Hoskuld. Se trata de nueve consejos adicionales que, a mi parecer, dejan entrever un poco mejor el carácter neo-völkisch de su organización. Personalmente siempre temo que, a pesar de la carga semántica positiva que puedan tener estas palabras, muchos enajenados no sean capaces de aplicarlas en un entorno social contemporáneo, sino en un su propio entorno medieval imaginario; o peor, que puedan alimentar pensamientos y actitudes supremacistas de raza, de género y de todo tipo, inspiradas en el cliché del vikingo, que ahora está tan de moda.
Las Nueve Demandas
- Seamos honestos, sinceros y leales para con aquellos que lo merezcan habiendo demostrado su amistad: «… y si decidiera golpearme, yo no le causaré daño ni le ocasionaré perjuicio». En una disputa tendremos más en cuenta los buenos recuerdos y sopesaremos los valores positivos por encima de los negativos.
- Tener siempre muy en cuenta a aquellos que consideremos los nuestros y jamás jurar ni dar nuestra palabra en falso, porque terrible es que, con razón, nos puedan llamar traidores.
- Tratemos siempre de mostrar piedad y procuremos no aprovecharnos del humilde ni mostrar severidad ante el indefenso.
- Recordaremos siempre el respeto que se le debe a nuestros mayores.
- No sufriremos males a los que, aunque nos cueste, podamos poner remedio: «No nos encerraremos para que nos quemen en nuestra propia casa. Afrontaremos nuestro destino y lucharemos contra nuestros enemigos en el campo de batalla».
- Tratemos siempre de socorrer al desconocido, pero ¡ojo! no confiemos, más allá de lo necesario, en la palabra de un extraño.
- Procuraremos no dejarnos ofender por las palabras de aquellos drogados, borrachos o mentalmente impedidos que hayan dejado atrás su capacidad de pensar y decidir.
- No hablaremos mal de un fallecido que nada hizo en vida para merecerlo.
- Afrontaremos con valentía los decretos de Las Nornas y acataremos y respetaremos aquella ley y autoridad que, en cada caso, consideremos legítima.
A todo esto, COE también ha rescatado en su página oficial Los Seis Propósitos, extraídos de The Book of Troth, escrito por el polémico autor Edred Thorsson en 1989. Los Seis Propósitos son: Corrección, Sabiduría, Fortaleza, Cosecha, Prosperidad, Amistad y Amor.
La mayoría de grupos neopaganos que observan las 9 nobles virtudes advierten a sus miembros y a sus lectores que estas no son de inspiración divina, es decir, no se trata de un dogma, obligación o requisito indispensable. Se supone que los ásatrúar valoran la libertad individual limitada responsablemente con el objetivo de vivir una vida útil y valiosa. Sin embargo, también la mayoría de estos grupos guardan algún tipo de rencor o desconfianza hacia otros grupos sociales a los que menosprecian y rechazan más o menos abiertamente. Pertenecer a un grupo genera, inevitablemente, algún tipo de presión; es entonces cuando las nueve nobles virtudes puede que no alcancen. El mundo y la sociedad contemporánea son considerablemente más complejos que en los siglos de la Edad Media y una virtud como el honor, por ejemplo, puede tener innumerables matices.
En mi modesta opinión, las nueve virtudes son correctas, pero están incompletas y obsesivamente enfocadas en el culto a la propia personalidad, al ego. La pasión, muchas veces infantil, por el reconstruccionismo, no debería enturbiar nunca nuestra conciencia de realidad. Hoy necesitamos una humanidad más unida, o por lo menos más tolerante y respetuosa, por eso creo que, sin abandonar las que tenemos, necesitamos más virtudes enfocadas en cómo vemos a los demás. Sin extremismos de ningún tipo.
A continuación, les transcribo algunos fragmentos de uno de los mejores artículos que he leído sobre las Nueve Nobles Virtudes, que procede de http://wyrdeswegas.com. Este sitio se dedica sobre todo a publicar estudios de la lengua y la literatura en anglosajón o inglés antiguo. En este caso el autor intenta respaldar la existencia de las Nobles Virtudes analizando el poema El Vagabundo y haciendo un trabajo de interpretación y linguística muy semejante al que debieron hacer Stubba y Hoskuld en 1970.
Las Nobles Virtudes en El Vagabundo
Por herael

A diferencia de lo que se podría pensar si se hablase de una institución religiosa dogmática, las “Nobles Virtudes” no son mandamientos o reglas a seguir, no son otorgadas a los seres humanos con un carácter místico ni como una ley divina, sino como un resumen derivado de la ética contenida en la literatura de origen germánico (generalmente en poemas épicos), razón por la cual la denominación de dichas virtudes puede variar de acuerdo a la interpretación y al origen literario de la cual se desprendan. Por mencionar un ejemplo, se observa un fragmento del poema escrito en n.a. (nórdico antiguo) «Havamal»:
| «Mildir, fræknir» «menn bazt lifa,» «sjaldan sut ala;» «en osnjallr maðr» «uggir hotvetna,» «sytir æglöggr viðgjöfum.» | Los generosos y valientes hombres viven mejor, aunque a veces ellos cargen con la tristeza; pero el hombre de mente vulgar le teme a todo, el miserable desconfía hasta de los regalos. |
Con un análisis rápido del contenido literario, se pueden hacer notar los conceptos de “generosidad” y “valentía” como virtudes deseables en los hombres. Aunque este pequeño fragmento se podría analizar tan profundamente como se desee bajo distintos puntos de vista, esta ejemplificación es suficiente para entender el ámbito de donde se desprenden las “Nobles Virtudes”.
- El Poema del Vagabundo
Mientras que la trascripción de la Edda Poética (texto muy importante para el ‘heathen’) se sitúa históricamente en la Islandia del siglo XIII e.c., existen otras fuentes literarias que reflejan las tradiciones germánicas de los distintos pueblos que comparten el mismo origen. El poema intitulado „Eardstapa“ (El Vagabundo) corresponde al cuerpo literario anglosajón, transcrito en Inglaterra hacia el siglo X e.c. Si bien se podría pensar que “El Vagabundo” es más antiguo que la ‘Edda Poética’, esto resultaría muy relativo, ya que se habla del momento histórico en que dichos poemas se trascribieron, no de cuando fueron creados, mucho antes, dentro de la tradición oral de los pueblos germánicos. Lo único que se puede afirmar es el momento en que fueron transcritos por la pluma de los monjes cristianos y que gracias a ello perduran hasta nuestros días, como un mínimo fragmento del que seguramente sería un gran acervo poético germánico, desgraciadamente hoy perdido en las nieblas del tiempo.
Desde un punto de vista más enfocado hacia la tradición ‘heathen’, El Vagabundo se ha tomado como una alegoría del mismo „Woden“ («Oðinn»), conocido también como “El Vagabundo”. De alguna forma el poema ofrece una contraparte del Señor de la guerra y muestra otro tipo de batalla, una que se libra en el camino, con uno mismo, cuestionándose cosas y observándolo todo, hasta finalmente conquistar el honor.
El Vagabundo ha servido de base e inspiración para creaciones literarias contemporáneas, entre ellas se encuentran varios poemas contenidos en la obra de J.R.R. Tolkien, específicamente en “El Señor de los Anillos” y en el poema que el personaje de ‘Aragorn’ recita acerca del pueblo de ‘Rohan’.
- Analizando al Vagabundo
Hacer un análisis profundo de los conceptos, la lírica y la lingüística usada en el poema, va mucho más allá de la intención de este artículo, y tan solo se harán notar los pasajes donde es evidente la relación directa con las “Nobles Virtudes”. Las palabras de apertura de El Vagabundo dicen así:
| Oft him anhaga are gebideþ, metudes miltse, þeah þe he mod cearig… |
| A menudo el ser solitario conquista al honor, y la gracia del destino, a través de que su propio ánimo seensombrezca… |
La palabra anglosajona „ar“ („are“ en su declinación dativa) bien se podría traducir como “honor” en el más amplio entendimiento de este como el conjunto de cualidades éticas que un ser humano debe poseer para ganar el respeto de hombres y ancestros. Honor e incluso respeto entonces serían las virtudes que abren el poema, pero asimismo menciona el hecho de que dichas virtudes deben ser conquistadas y que el camino para ello no es precisamente algo fácil. La palabra „Ar” entonces bien podría resumir en un solo concepto el propósito de las “Nobles Virtudes”.
La mención de la palabra „metudes“ es interesante, y aunque se ha traducido al contexto occidental actual como “creador” o “dios”, bajo una visión más tradicional se refiere a la manera o “método” en que el destino se va desenvolviendo, de alguna manera es un concepto muy relacionado con el mismo „wyrd“ (tejido del universo o del destino) que se menciona varias veces a lo largo del escrito. De acuerdo al poema, el hecho de trabajar en forjar el propio honor virtuoso es la llave para poder conquistar el mismo destino o „Wyrd“.
| Ic to soþe wat þæt byþ in eorle indryhten þeaw, þæt he his ferðlocan fæste binde, healdne his hordcofan, hycge swa he wille. |
| Yo en verdad sé que siempre existirá en el hombre una noble costumbre, que él su alma mantenga firme refrenando su pecho, y así piense entonces lo que desea. |
En este fragmento se menciona explícitamente „Indryhten þeaw” que bien se podría traducir al español como “una noble costumbre” o “una noble virtud”. Ahondando más en la lingüística resulta que la palabra „Indryhten“ se refiere al carácter del hombre que es el General de los ejércitos, es un guerrero forjado en la batalla que posee la sabiduría necesaria para ser líder y guiar hacia la victoria. La “noble virtud” aquí mencionada se refiere precisamente a conquistar la victoria mediante la sabiduría y el enfrentamiento, y dicho enfrentamiento no precisamente debe ser de carácter bélico.
Es interesante como el lenguaje por sí mismo puede ir relacionando a otros niveles algunos aspectos mitológicos generales de las tradiciones germánicas, en este caso la palabra anglosajona „Hyge“ equivale al vocablo «Hugin», nombre mencionado en las eddas como uno de los cuervos de «Oðinn» („Woden“).
| Ne mæg werig mod wyrde wiðstondan, ne se hreo hyge helpe gefremman. |
| Ningún ánimo preocupado se puede enfrentar al Wyrd, ni tampoco la razón perturbada ayudará a realizar algo de provecho. |
Los conceptos de coraje e inteligencia como virtudes necesarias igualmente pueden relacionarse, pero más allá de la lista de virtudes, se habla de un “buen ánimo”. Un concepto que se hace presente (incluso conocido en la cultura popular) acerca de estas culturas, es su espíritu de celebración, la disposición para estar siempre alegre y con buen ánimo; aunque curiosamente no forma parte de la lista de las nobles virtudes, resulta ser un rasgo característico como una parte fundamental del alma, el hecho de conservar el buen ánimo y el espíritu de celebración. Teniendo un ánimo fortalecido es como se puede enfrentar y construir el propio „Wyrd“.
| …þonne sorg ond slæp somod ætgædre earmne anhogan oft gebindað. |
| …cuando la tristeza y la pereza se juntan a menudo aprisionan al ser solitario. |
Aquí, en lugar de citar explícitamente alguna virtud, se hace todo lo contrario, se citan conceptos adversos. Si bien no se podría declarar una visión dualista de “virtud” y “vicio” bajo la concepción germánica, de alguna manera la característica de adversidad en los conceptos de tristeza y pereza se hacen notar como algo no deseable, por el hecho de que hacen cautivo a aquel que las lleva como forma de vida. Esto bien puede contraponer las virtudes de “independencia” y “trabajo” por ejemplo.
| Wita sceal geþyldig, ne sceal no to hatheort, ne to hrædwyrde, ne to wac wiga ne to wan hydig, ne to forht, ne to fægen, ne to feohgifre, ne næfre gielpes to georn ær he geare cunne. |
| Un hombre sabio debe ser paciente, no debe ser ni tan impulsivo, ni tan precipitado en hablar, ni cobarde, ni tan falto de modestia, ni tan temeroso, ni tan despreocupado, ni tan avaricioso, ni nunca tan ávido de gloria, antes que él efectivamente sepa que puede lograrla. |
Indudablemente este fragmento del poema se puede considerar como algo parecido a un “código de ética” del hombre que busca ser sabio („Wita“), pero de ningún modo estas recomendaciones se convierten en dogmas o leyes. Es comúnmente conocida la forma bravía y hasta imprudente e impulsiva con que algunas sagas germánicas describen a sus héroes, sin embargo, se encuentra en contraste que aquí (y en otros textos tradicionales, incluso en el mismo «Havamal») se hace referencia a la premeditación de las acciones. No se niega la necesidad de actuar con valor, coraje e incluso arrogancia; lo que plantea El Vagabundo es la necesidad de mesurarlas de acuerdo con lo que uno es y a lo que se enfrenta.
Virtudes conocidas e incluidas en la lista original del Rito Odinista saltan a la vista, por ejemplo: coraje, honor o perseverancia. Pero el poema va más allá y agrega otras igualmente importantes, como podrían ser: paciencia, mesura, inteligencia y conocimiento de sí mismo.
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