El año pasado por estas fechas, la cantante neozelandesa Maisey Rika publicaba su álbum inspirado en las estrellas de Matariki. Lo que comenzó como una sola canción, se convirtió en una colección de nueve waiata (canciones tradicionales) sobre el cúmulo estelar de las Pléyades, conocido en la tradición maorí como Matariki. Rika es una de los muchos artistas neozelandeses comprometidos con salvaguardar las tradiciones nativas de su pueblo y no es la primera vez que utiliza su magnífica voz para cantarle a las deidades maoríes.
La palabra maorí Matariki es una abreviación de Ngā mata o te ariki o Tāwhirimātea, o “los ojos del dios Tāwhirimātea”, el dios del viento y la tormenta. Se dice que este dios no estuvo de acuerdo con la separación forzosa de sus padres (el Cielo y la Tierra) llevada a cabo por sus hijos, entonces enfureció tanto que se arrancó los ojos y los arrojó al cielo, donde se convirtieron en estrellas.
Para todos los iwi (tribus), la importancia de Matariki se expresa a través de proverbios y canciones que lo vinculan con la brillante estrella Whānui (Vega):
Ka puta Matariki ka rere Whānui.
Ko te tohu tēnā o te tau e!
Matariki reaparece, Whānui comienza su vuelo.
¡Es la señal del [nuevo] año!

Para algunos iwi (tribus), el cúmulo de estrellas incluye siete estrellas, mientras que para otros tiene nueve. Los maoríes creían que la aparición de Matariki en el cielo de la mañana a mediados del invierno (entre mayo y junio en el hemisferio sur) marcaba Te Mātahi o te Tau, el comienzo del Año Nuevo maorí. Tohunga kokorangi, expertos en astronomía, observarían el surgimiento de Matariki justo antes del amanecer y estudiarían cuidadosamente la apariencia de cada estrella.
Estas observaciones se utilizaron para predecir aspectos del próximo año, como el clima y la probabilidad de una buena cosecha.
El período Matariki fue un tiempo para el recuerdo, la fertilidad y la celebración. Tres cosas fueron particularmente importantes:
- Recordar a los que han fallecido: los maoríes saludaban tradicionalmente los primeros avistamientos de Matariki con expresiones de dolor por aquellos que habían muerto desde su última aparición. En ese momento se llevaba a cabo la ceremonia llamada ‘whāngai i te hautapu’ para recordar a los muertos. Además, implicaba “alimentar a las estrellas” con alimentos especialmente preparados.
- Celebrar el presente: una vez terminado el tiempo de duelo, Matariki se convierte en una celebración, debido a que tiene lugar al final de la cosecha y hay comida abundante para un banquete. La gente se regocija, canta y baila para celebrar el cambio de estación y el nuevo comienzo.
- Mirar hacia el futuro: Matariki también fue un momento para planificar el próximo año. Si las estrellas fueran claras y brillantes, indicaría una temporada favorable y productiva, y la siembra comenzaría en septiembre. Si las estrellas parecían nebulosas y muy juntas, se avecinaba un invierno frío y la siembra se posponía hasta octubre.
Tirohia ake ngā whetu
Me ko Matariki e ārau ana
He tiki mai tahau i ngā mahara e kohi nei
Whakarerea ake e nā te roimata koua riringi
He puna wai kai aku kamo ... Miro
Hacia las estrellas
A la reunión de Matariki
Prisioneros van mis recuerdos de ustedes que me dejaron
Lágrimas brotan
como manantiales de mis ojos.
En una de las leyendas más populares que se cuentan sobre Matariki, la estrella principal (Matariki) es la whaea (madre) de seis hermanas (Te ono o Matariki): Tupu-ā-nuku, Tupu-ā-rangi, Waipunarangi, Waitī y Waitā, y Ururangi. Todas ayudan a Tama-nui-te-rā, el sol, a recuperarse después del invierno.
En años recientes, el trabajo del destacado astrónomo de Tūhoe, el Dr. Rangi Matamua, agregó dos estrellas a la lista de las más populares:
- Matariki: es la estrella que significa bienestar, reflexión, esperanza y unidad. Se considerada una estrella femenina, guardiana de las otras estrellas del cúmulo.
- Waitī: es la estrella vinculada con el agua dulce y la comida que proviene de ella.
- Waitā: es la estrella vinculada con el océano y la comida que proviene de él. Waitī y Waitā son gemelos.
- Tupuānuku: es la estrella vinculada con los alimentos que crecen en el suelo.
- Tupuārangi: es la estrella vinculada con los alimentos que vienen de arriba: frutas, bayas y pájaros.
- Waipunarangi: es la estrella ligada a la lluvia.
- Ururangi: es la estrella que determina los vientos del año. Encargada de apaciguar a Tāwirimātea, el dios ciego.
- Pōhutukawa: es la estrella asociada con los que han muerto.
- Hiwa-i-te-rangi: es la estrella asociada con los sueños y aspiraciones para el próximo año.
La celebración de Matariki perdió importancia en la segunda mitad del siglo pasado, pero recientemente ha experimentado un gran revival. En 2020, el gobierno anunció su intención de establecer un día festivo durante Matariki, que reconociera y celebrara te ao Māori (el mundo maorí). Este día se celebrará por primera vez en 2022. Con tal propósito se creó un Grupo Asesor Matariki para asesorar a los ministros sobre cuándo y cómo debería celebrarse el nuevo feriado. La fecha cambiará cada año para alinearse con el calendario lunar maorí. Suele ser a finales de junio o principios de julio. Los miembros del Grupo Asesor proceden de todo el país para garantizar que estén representados los mātauranga (conocimientos) de varios iwi.